La consulta popular tensa las relaciones entre el Gobierno y AP

Alianza PAIS se reunió, la tarde del martes, para analizar las medidas y proyectos anunciados en los últimos días por la administración de Lenín Moreno.

A la cita acudieron el vicepresidente Jorge Glas y miembros del bloque parlamentario oficialista. La asambleísta Doris Soliz, exsecretaria ejecutiva de PAIS, informó que este tipo de reuniones se dan mensualmente y que el jefe de Estado -como presidente del movimiento- está invitado. Sin embargo, Moreno no acudió a la convocatoria el pasado martes.

Luego de varias horas de reunión, la Dirección Nacional de PAIS emitió un comunicado en el que se informaban las resoluciones tomadas.

En el quinto punto del documento se indica que “la Revolución Ciudadana siempre respaldará la consulta popular como legítimo instrumento democrático, por lo que nuestra posición -en el posible escenario de consulta popular- exigirá que esta se oriente a ampliar derechos, justicia social e igualdad de oportunidades para todos los ecuatorianos”.

El lunes pasado, Moreno informó al país que está analizando la convocatoria a una consulta popular para que la ciudadanía se pronuncie “sobre los cambios que se deben introducir para garantizar una democracia plena, sin caudillismos y con entidades transparentes, que garanticen el control de lo público”.

Si bien el Primer Mandatario aún no ha revelado los temas que se presentarían en este plebiscito, sectores de oposición han planteado que se consulte sobre la reelección indefinida, la derogatoria de la Ley de Comunicación, la eliminación del Consejo de Participación Ciudadana (el “Quinto Poder”) y hasta el cese de funciones de autoridades como el fiscal general, el contralor, entre otros.

Ante este escenario, la directiva de PAIS asegura que no apoyarán “procesos que respondan a la agenda de la derecha y de los poderes económicos, de regresión de derechos políticos ni de desestabilización de la institucionalidad del país”. Incluso, la cúpula del movimiento oficialista advierte que “en caso de verse afectada la estructura del Estado y los derechos fundamentales del pueblo ecuatoriano, promoveremos un proceso constituyente”.

El miércoles 6 de septiembre del 2017, en el salón de la delegación electoral de Pichincha, se reunieron varias fuerzas políticas, para debatir el llamado a Consulta popular anunciado por el Presidente Lenín Moreno. Entre los temas constan la eliminación del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social y el cese de funciones de los funcionarios nombrados por este organismo.

Además el objetivo es instalar una nueva constituyente, para hacer cambios estructurales a la Constitución, entre ellos eliminar las enmiendas que la Asamblea hizo a la carta Magna.