Reformas a la Ley Orgánica de Comunicación elimina la SUPERCOM

Quito, martes 15 de mayo de 2018. En su acostumbredo informe semanal de los días lunes, el Presidente de la República Lenín Moreno confirmó ayer (lunes 14 de mayo del 2018) que este viernes 18 de mayo enviará a la Asamblea nacional, las reformas a la Ley Orgánica de Comunicación. Esta iniciativa surge de los planteamiento de reformas se concretan de las observaciones realizadas por representantes de los medios comunitarios y privados, la academia y la sociedad civil, dijo.

Entre los pedidos estaba la eliminación de la Superintendencia de la Información y Comunicación Supercom.

El jefe de Estado explicó que la libertad de expresión no debe ser controlada ni vigilada por instituciones estatales, sino protegida.

Sin embargo, en caso de que un ciudadano se considere afectado puede acudir a un juez ordinario o constitucional para la búsqueda de protección y reparación de sus derechos. La LOC cumplirá cinco años y para el actual Régimen tiene aspectos necesarios como la protección a menores, el fomento intercultural, los derechos laborales, la cláusula de conciencia, entre otros.

Pero Moreno, en su rendición de cuentas semanal, reconoció que la norma generó cuestionamientos a escala nacional e internacional y tiene elementos que “definitivamente deben ser reformados y en otros casos eliminados”.

El eje fundamental de la reforma será la libertad de pensamiento y expresión, dijo. Otro cambio propuesto es la distinción clara entre medios públicos, privados y comunitarios y la diferencia entre medios pequeños y medianos. Desde la expedición de la LOC (2013) se han presentado 10 proyectos de reformas, que no prosperaron hasta ahora.

En la legislatura actual, Lourdes Cuesta (Creo), Wilma Andrade (Izquierda Democrática) y Henry Cucalón (Social Cristiano) presentaron reformas a esta normativa. Anteriormente lo hicieron Cinthya Viteri, PSC MG; Mae Montaño, entre otros. La propia Superintendencia elaboró sus propuestas de reformas que incluso fueron analizadas en mesas de trabajo, cuando era Secretario de Comunicación Alex Mora.

Los tres proyectos coinciden en la eliminación de la Supercom. El Consejo de Administración Legislativa (CAL) debe resolver a qué comisión se asigna el proyecto de Ley para su análisis y posterior debate.

Actualmente el proyecto de la Legisladora azuaya Lourdes Cuesta -único calificado- se tramita en La Comisión de Derechos Colectivos, que dirige el oficialista Jorge Corozo.

La entidad de control, SUPERCOM en sus primeros cuatro años (2014-2017), fijó 429 multas económicas de un total de 717, según sus rendiciones de cuentas anuales.

Varias de estas sanciones, según el informe de la Asamblea con el que se censuró a Carlos Ochoa, el pasado lunes 12 de marzo de 2018. fueron decididas de forma discrecional y para atender los caprichos de su jefe Rafael Correa y defender sus propios derechos antes que el de las audiencias de los medios.

El Pleno de la Asamblea Nacional destituyó y censuró a Ochoa este lunes con 119 votos y una abstención. La moción fue hecha por el asambleísta Fabricio Villamar (Pichincha), uno de los dos interpelantes que intervino durante las siete horas que duró el proceso. Además participaron 15 asambleístas que se refirieron a la gestión de Ochoa y a la Ley de Comunicación.

” He sido convocado no para responder por casos de peculado, asociación ilícita, ni tráfico de influencias, ni nada ilegal; mi delito ha sido cumplir y hacer cumplir la Ley de Comunicación que aprobó la Asamblea, dijo, al asegurar que tras esta censura al cargo que ocupó desde octubre del 2013 volverá a Cuenca.”

Venta de medios ​

Además, el presidente Moreno informó sobre la decisión de vender los paquetes accionarios de los medios incautados, que se mantienen bajo el control del Gobierno, desde el 2008. Explicó que las auditorías de la Contraloría revelan que la gestión de estas empresas, en el Gobierno anterior, fue totalmente deficiente. El lunes 14 de mayo Cable Visión (Incautado en el Correísmo y quebrado por el correísmo) cerró definitivamente sus puertas, por falta de recursos, sus 60 empleados quedaron en la desocupación.