Cuerpos encontrados en Tumaco son de pareja ecuatoriana

Un día después de que las autoridades anunciaran que habían sido hallados dos cuerpos sin vida en zona rural de Tumaco, Medicina Legal confirmó que se trata de Óscar Efrén Villacís Gómez y Katty Vanessa Velasco Pinargote, una pareja de ecuatorianos que había sido secuestrada a mediados de abril.

La identidad se logró a través de pruebas de dactiloscopia.

De acuerdo con el director del Instituto de Medicina Legal, Carlos Valdés, los ciudadanos ecuatorianos murieron como consecuencia de varias heridas con armas cortopunzantes en el cuello y el abdomen.

Por las condiciones en las que estaban los cuerpos, Villacís y Velasco habrían sido asesinados hace dos meses.

El 17 de abril de 2018, el gobierno ecuatoriano a través del entonces ministro del Interior, César Navas, informó la mañana de este martes el secuestro de una pareja a manos de alias ‘Guacho’, e indicó que se trata de la primera prueba de vida que les envían de manera directa y no por medios colombianos.

Navas, indicó este lunes 23 de abril del 2018 que han sido infructuosos los intentos de las fuerzas de seguridad por obtener información de la pareja ecuatoriana secuestrada a mediados de abril en la región fronteriza con Colombia.

Hoy 4 de julio de 2018, en horas de la mañana, un avión del Ejército de Ecuador partió a Pasto Colombia, con representantes de la Fiscalía, del Ministerio de Justicia, de Medicina Legal y Policía Nacional.

A cargo de la misión está el secretario nacional de Inteligencia, Jorge Costa. Galeano Balcázar, representante de la Fiscalía, insistió que se realizarán las experticias técnicas forenses para llegar a las conclusiones. Dijo que el fiscal Wilson Toainga ya está viajando a Pasto con las muestras.

Óscar Villacís y Katy Vanessa Velasco fueron secuestrados hace 82 días en el sector colombiano de Puerto Rico. El Gobierno nacional difundió la noticia el 17 de abril de 2018, tras recibir un video donde ambos pedían al presidente de la República, Lenín Moreno, no correr la misma suerte que los periodistas de diario El Comercio, asesinados en cautiverio. Desde que se difundió la grabación, no se recibido otra prueba de vida.