El 26% de maestros tiene estándar mínimo para enseñar inglés

inglesLos estudiantes consideran a las clases de Inglés que reciben en los establecimientos fiscales poco dinámicas y muy repetitivas. Foto: Eduardo Escobar
Redacción Sociedad

Hace 2 años la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) presentó un estudio elaborado por el Ministerio de Educación en el que se estableció que el 74% de los maestros que imparten la cátedra de inglés en el país está ubicado en el nivel A1 y A2, de acuerdo al Marco Común Europeo (MCER), lo que representa un conocimiento inicial del idioma.

Los estándares internacionales especifican que un nivel B2 debería ser el mínimo requerido para ejercer la docencia del inglés.

Esa debilidad del maestro se refleja en la metodología que utiliza para la enseñanza dentro del aula.

Los estudiantes, sobre todo de instituciones públicas, reclaman porque consideran repetitivas las horas que reciben de lengua extranjera y en ello basan su falta de aprendizaje, lo que les impide al término de 12 años de estudio (escuela y colegio) tener la habilidad para entablar una conversación en la segunda lengua.

“Tenemos conocimiento de un vocabulario básico, lo que nos dificulta el entendimiento de frases y más aún de diálogos. Esto es el reflejo en gran parte de lo poco que nos enseñan los maestros, quienes tampoco es que sean especialistas o estén correctamente capacitados”, contó Emily Iturralde, estudiante del décimo año del colegio Hipatia Cárdenas, de Quito.

Similar criterio tiene Andrea M., quien cursa el primero de bachillerato en el colegio Victoria Vásconez Cuvi, de Latacunga.

“Las tácticas metodológicas que se usan no son interactivas. Desde hace 10 años solo utilizamos el libro de texto, lo que es completamente aburrido. Creo que deberíamos aprender con música, teatro, incluso redes sociales”.

La prueba English Proficiency Index (EPI), que aplica Education First (EF) anualmente para evaluar el nivel de conocimiento de este idioma en varios países del mundo, volvió a colocar a Ecuador, en enero del presente año, entre los menos desarrollados en esta lengua.

De un total de 60 naciones en las que se aplicó el examen, Ecuador alcanzó el puesto 48, con 46,90 puntos sobre 100 posibles.

Según Lorenzo Priego, profesor de idioma en la Unidad Educativa Bilingüe Moderna Sergio Pérez Valdez, gran parte de la falencia en el aprendizaje de los estudiantes sobre la segunda lengua se da porque los docentes se dedican solo a dar la clase básica de inglés, y en muchos casos no tienen formación académica en idiomas.

“Muchos de los profesores no siguen hablando el inglés fuera de la clase, cuando la convivencia y el intercambio de ideas, incluso en el recreo, son importantes para conversar y hablar con más fluidez este segundo idioma”, explica.

El docente, con 26 años de experiencia en el manejo de esta cátedra, cuenta que en el establecimiento en el que labora, los estudiantes reciben 3 horas diarias de inglés durante cinco días, además no solo son teóricas. “Nosotros damos spelling, ortografía, gramática, ciencia, estudios sociales, listening, vocabulario, reading y comprensión de lectura. Hasta el año pasado dimos caligrafía”, detalla.

Gracias a la infraestructura que posee su institución, utiliza un apoyo multimedia, lo que ayuda a un mejor aprendizaje visual y auditivo a los estudiantes.

De su lado, María Rebeca Sánchez, profesora del colegio Bautista en Ambato, opina que el sistema de enseñanza del idioma extranjero en muchas instituciones no es práctico. “No es suficiente adquirir un libro, recibir una o dos horas de clase semanales y aprender frases hechas y básicas. Creo que se debería implementar un sistema, cuyo porcentaje de prácticas sea del 70% y el 30% restante para teoría en las aulas. Los alumnos de inglés deberían mantener conversaciones con los maestros de forma suelta y más informal, para que pierdan el miedo o vergüenza a los fallos en la pronunciación”, dijo.

La docente opina, además, que en cada ciudad o distrito menor se debería contar con un tutor nativo que realice recorridos periódicos por las distintas instituciones para verificar los avances en escritura, pronunciación, comprensión y lectura del idioma extranjero.

Según datos del Ministerio de Educación, existen 559 docentes en esta materia en Quito y 423 en Guayaquil. Con el programa Quiero Ser Maestro se espera completar los 5.000 que restan hasta el 2017.

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