Domingo de Ramos, sin palma de cera

Quito, jueves 4 de abril de 2019. Esta mañana, La Dirección Provincial del Ambiente de Pichincha junto a la Policía Nacional, la Alcaldía de Quito y la Agencia de Coordinación Distrital del Comercio, presentaron la campaña #RamosSinPalma para sensibilizar a la ciudadanía respecto a la extracción, tenencia y comercialización de la palma de cera durante las celebraciones religiosas de Semana Santa.

Tres de las cinco especies de palma de cera que existen en el mundo se encuentran en Ecuador: Ceroxylon alpinum, Ceroxylon amazonicum y Ceroxylon echinulatum; según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Las dos primeras variedades están en categoría de amenaza “En Peligro” y la última en “Estado Vulnerable”.

Además, la palma de cera provee de alimento y refugio a varias especies de mamíferos y de aves de los bosques nublados, como el Loro Orejiamarillo y el Perico Cachetidorado, especies también en peligro de extinción que dependen directamente de esta. Es importante señalar que los animales citados son propagadores de semillas y ayudan a mantener el equilibrio en los ecosistemas a los que pertenecen, por lo que la disminución de su población impacta críticamente a la relación simbiótica entre fauna y flora.

En Ecuador, se sanciona con prisión de 1 a 3 años la extracción, tenencia y comercialización de la palma de cera, según el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal; y conforme lo manifiesta el Código Orgánico del Ambiente se podría imponer una sanción económica que va desde USD 3940 hasta USD 78800.

Como alternativas al tradicional uso de la palma de cera, se incentiva el uso de materiales provenientes de especies que no se encuentren en peligro de extinción, como: la totora, laurel, maíz, sigse, paja, trigo, cebada, entre otros. Así como el uso de artesanías religiosas amigables con el ambiente, que se comercializan en ferias locales.

La campaña contempla operativos de control de actividades ilícitas y actividades de contacto ciudadano, como: charlas educativas, exposición de artesanías en áreas protegidas, publicación de contenido para sensibilización en redes sociales, visitas a los mercados, una feria de ramos alternativos en el Jardín Botánico de Quito y abordaje a los transeúntes de las principales calles de la Capital. (Fuente-MAE)