EL PASILLO Y SU HISTORIA.

1 DE OCTUBRE DE 1993 DÍA DEL PASILLO EN MEMORIA DE JULIO JARAMILLO

¿Por qué se le llama pasillo?

Según el musicólogo Guillermo Abadía, “La denominación de “pasillo” como diminutivo de “paso” se dio justamente para indicar que la rutina planimétrica consta de pasos menudos. Así, si el “paso” corriente tiene un compás de 2/4 y una longitud de 80 centímetros, el “paso­doble” como marcha de infantería tiene un compás de 6/8 y una longitud de 68 a 70 centímetros. El “pasillo”, en compás de 3/4 tie­ne una longitud de 25 a 35 centímetros

El 1 de octubre se conmemora el Día del Pasillo Ecuatoriano, uno de los géneros musicales que caracterizan e identifican al Ecuador. Y, sin duda, en este campo, uno de sus mejores exponentes es Julio Jaramillo Laurido, quien trascendió fronteras con nuestra música.

Es por esto que en 1993, por decreto ejecutivo n. 1.118, se declara al 1 de octubre de cada año como día del pasillo ecuatoriano, ya que el popular J.J. nació en Guayaquil el 1 de octubre de 1935.

Para honrar la memoria del cantante, en septiembre de 1993 el ex presidente de la República, Sixto Durán-Ballén, mediante decreto ejecutivo Nº 1118 (que se publicó en el Registro Oficial 287), estableció que en el aniversario del nacimiento de J.J. se celebre también el Día Nacional del Pasillo.

La historia de Jaramillo se basa en los pasajes más esenciales de su vida, entre ellos, el amor por Elsa, “la única mujer que se le resistió y se convirtió en un amor imposible”.

El artista, reconocido como el Ruiseñor de América, grabó innumerables discos en todos los géneros, participó en coproducciones fílmicas y su nombre está arraigado a la memoria nacional. Consta, además, en biografías locales y extranjeras.

Su producción musical ronda las 400 producciones discográficas, aunque lamentablemente en Ecuador no se ha podido contar con un registro completo de su obra, por lo que muchos de sus discos son desconocidos en el país.

El guayaquileño Alfredo Enderica (coleccionista ecuatoriano) cuenta que a un amigo en Japón lo llevaron a visitar el Club de Fans de Julio Jaramillo donde un cantante, que no hablaba español, interpretaba fonéticamente el tema Nuestro Juramento.

A ese club pertenece Yoshinori Yamamoto, quien con más o menos 4.500 grabaciones es el mayor coleccionista de Jaramillo en el mundo.

El segundo es un mexicano con 4.000 grabaciones, el tercer coleccionista es un venezolano, con poco menos de 4.000. “Con mis 3.802 grabaciones yo soy el cuarto mayor coleccionista”, afirma y cuenta que Jaramillo durante sus 23 años de vida artística grabó más de 5.000 canciones.

Su primera grabación, de tinte político, fue la Marcha Guevarista –en honor a Carlos Guevara Moreno– en 1955, de la cual se editaron solo 12 discos para distribuirlos en las emisoras radiales. Así que un disco de esos vale un dineral.

Hay incrédulos que dudan que JJ haya grabado tal cantidad de canciones pero ignoran, que una vez en México grabó 10 long play en una sola semana. Comenta que las grabaciones que hizo Jaramillo en Argentina, México y Venezuela son las más valiosas y difíciles de conseguir, por ejemplo, el vinilo Julio Jaramillo Por Siempre o Julio Jaramillo 30 Grandes Éxitos, editado en España como Disco de Oro.

Vale recordar, que el vals “Que nadie sepa mi sufrir” compuesto por el argentino Ángel Cabral en 1936, fue un gran éxito en la voz de Julio Jaramillo; y existe otra versión de esta canción en francés conocida como La Foule, que también fue un gran éxito en la voz de Édith Piaf.

Respecto de los orígenes del pasillo y su adopción en Ecuador como música nacional, explica que no existen datos precisos, pero sí la hipótesis de que el género provino de Colombia. “En su paso por Ecuador, rumbo a Lima, los soldados del batallón Realista Numancia ofrecieron retretas en parques al ritmo de bambucos y pasillos colombianos”, acota.

El pasillo surge durante la época independentista en los Andes neogranadinos y gran colombianos en las primeras décadas del siglo XIX como una adaptación del valsaustriaco, variación que determinó un cambio rítmico. El movimiento se hizo acelerado y hasta vertiginoso en su forma coreográfica.

En Colombia y Ecuador recibió el nombre de pasillo y en Venezuela, México, Panamá, Colombia, entre otros países de la región.

Sin embargo, vaya viendo, se considera que fue en el Ecuador donde se arraigó y se volvió un referente musical ecuatoriano y latinoamericano.  conservó el de valse. La exigencia de su interpretación exigió una celeridad que puso en prueba a los bailarines más diestros y se convirtió en una “pieza de resistencia” en que un bailarín, después de tres o cuatro ejecuciones quedaba físicamente agotado.

Era de rigor en los salones el uso del pañuelo en la mano para no impregnar de sudor a la dama, ya que se trataba, no de una danza suelta popular sino de un baile “cogido” en que la pareja estrechamente abrazada por la cintura debía girar velozmente mu­chas veces hasta provocar el vértigo; eran frecuentes los desma­yos en estos saraos muy concurridos. Llegó a ser un símbolo musical del mestizaje hispanoamericano.

En Ecuador, el pasillo recibió a su vez la influencia del Sanjuanito y del yaraví, por ello el pasillo ecuatoriano es lento y melancólico, y solo permanece el pasillo de movimiento lento y tonalidad menor. En Ecuador el pasillo se convirtió en el símbolo musical de la nacionalidad. Según la investigadora Ketty Wong el pasillo ecuatoriano desde principios del siglo XX deja de ser un género festivo tocado en las retretas o en los salones y se vuelve canción que recita textos melancólicos y reflejan sentimientos de pérdida y de añoranza, hablan de la belleza de sus mujeres o expresan la valía de sus hombres y la nostalgia por el ser amado.

Aunque existen además, textos que expresan admiración por los paisajes ecuatorianos, y muchas veces estos pasillos en honor de una región o ciudad son más conocidos que los propios himnos como es el caso del conocido “Guayaquil de mis amores” de Nicasio Safadi o “Alma Lojana” de Emiliano Ortega. Tal sentimiento evidencia un comportamiento fuertemente representativo de la nacionalidad ecuatoriana que acompaña el sentido abiertamente romántico de éste género musical.

Su masificación se dio con las primeras grabaciones realizadas por el dueto “Ecuador” compuesto por Enrique Ibáñez Mora y Nicasio Safadi, pero tuvo su auge y tuvo apogeo internacional durante la carrera del cantante guayaquileño Julio Jaramillo, a quien se considera creador del pasillo rockolero y la actual música rockolera.

16​ Otros intérpretes y compositores de este género que caben mencionar son: Francisco Paredes Herrera, el “Príncipe del Pasillo ecuatoriano”, quien musicalizó los pasillos destacados: Alma en los Labios, Rosario de Besos, Fatalidad y entre oros: Tu y Yo que ganó el premio Iberoamericano de la Canción en España en la década de los años 60.

Otro compositor es Enrique Espín Yépez, quien destacó por la composición de difícil interpretación, el pasillo Reír llorando, otros compositores son Segundo Cueva Celi, Enrique Ibáñez Mora, Cristóbal Ojeda; entre los intérpretes destacados están: el guitarrista Homero Hidrovo, el pianista y guitarrista Segundo Bautista, el dúo Benítez-Valencia, los hermanos Miño Naranjo, Los Brillantes, los Hermanos Villamar, y en la actualidad Las Tres Marías, los hermanos Nuñez y Juan Fernando Velasco, quien reinventó una docena de pasillos para un público más joven.

De las intérpretes femeninas del pasillo se destaca Carlota Jaramillo llamada “La Reina de la Canción Nacional” y “Reina del pasillo ecuatoriano”.

El pasillo se extendió a finales del siglo XIX hacia Centroamérica, haciendo su primera escala en Panamá, que en ese tiempo hacía parte de Colombia. Fue llevado por militares y altos funcionarios del gobierno, convirtiéndose en uno de los bailes de preferencia de la aristocracia tanto urbana como rural del istmo.

Debido a la llegada de colonos panameños provenientes de la provincia de Chiriquí pasó hacia Costa Rica, y de este último a Nicaragua y a El Salvador.

Así mismo, desde Ecuador llegó a ser popularizado en Perú y otros países de Suramérica.

En sus inicios el pasillo era solamente instrumental y su ejecución se basaba en los tres instrumentos «básicos» de la música andina: bandola, tiple y guitarra a veces complementados con violín.

Posteriormente aparece el pasillo vocal que incluye letras de gran contenido poético e incluso son poemas musicalizados como «Sombras», de Amílcar H. Díaz y musicalizado por el ecuatoriano Carlos Brito; «Mis flores negras» poema del colombiano Julio Flórez cuya versión musicalizada se atribuye al ecuatoriano Carlos Amable Ortiz, y «Adoración» del ecuatoriano Genaro Castro musicalizado por el también ecuatoriano Enrique Ibáñez Mora.

Clásicos

“Los pasillos clásicos, como Invernal, Tú y yo, Anhelos y Sombras, tienen un contenido poético, literario y musical”, dice el profesor Hugo Delgado.

El 17 de octubre de 2012, El Ministerio Coordinador de Patrimonio, el Ministerio de Cultura y el Instituto Nacional de Patrimonio Nacional, iniciaron el proceso para declarar al pasillo como patrimonio cultural del Ecuador, por considerar que es la “música que identifica a los ecuatorianos”.

El patrimonio constituye una herencia, un legado y sobre el pasillo se han realizado estudios suficientes que pueden mostrarlo, con una rica base teórica, como un verdadero bien patrimonial. Por otra parte, es importante promover la producción actual de este género y los espacios para su difusión.

¿De dónde es el pasillo?

El pasillo es un género musical y danza folclórica autóctona de Colombia y Ecuador, donde es considerado un símbolo musical de nacionalidad. En Venezuela también apareció pero no tuvo mucha acogida por lo que se perdió en poco tiempo.

En Perú el pasillo ecuatoriano goza de relativa popularidad, principalmente en el norte del país.

¿Cuándo apareció el pasillo?

El pasillo surge durante la época independentista en los Andes neogranadinos y gran colombianos en las primeras décadas del siglo XIX como una adaptación del vals austriaco, variación que determinó un cambio rítmico. El movimiento se hizo acelerado y hasta vertiginoso en su forma coreográfica. En Colombia y Ecuador recibió el nombre de pasillo y en Venezuela conservó el de valse.

¿Por qué nació el pasillo en Colombia, Ecuador y parte de Venezuela?

Cuando Bolívar entró a Quito, en 1822, se sabe que las tropas se acompañaban con dos valses; así era la preeminencia de este género en aquella época.

Apareció así en la llamada Nueva Granada el valse granadino, posteriormente el valse al estilo del país y finalmente el que terminaría denominándose vals criollo. Se entiende que como una variante de algunos de esos valses fue –en tiempos de la Nueva Granada o  de la Gran Colombia- constituyéndose el pasillo en los territorios que hoy corresponden a Venezuela, Colombia y Ecuador, tres países con banderas de los mismos colores y un mismo género.

El pasillo es primero latinoamericano, pero también venezolano, colombiano, ecuatoriano y de donde fueron surgiendo variantes o emulaciones posteriores: Costa Rica, Panamá, Perú, Chile, Argentina, Cuba, México, etc.

¿Cuándo nació el pasillo en nuestro Ecuador?

El pasillo había nacido de dos movimientos artísticos ecuatorianos importantes. Primero, la parte musical procedía de los compositores y músicos nacionalistas de fines del siglo XIX, como Amable Ortíz y principios del XX, como Paredes Herrera, mientras que los textos procedieron de los poetas “decapitados” como Medardo Ángel Silva, Arturo Borja o Ernesto Noboa.

¿Cómo se bailaba un pasillo?

La exigencia de su interpretación exigió una celeridad que puso en prueba a los bailarines más diestros y se convirtió en una “pieza de resistencia” en que un bailarín, después de tres o cuatro ejecuciones quedaba físicamente agotado.

Era de rigor en los salones el uso del pañuelo en la mano para no impregnar de sudor a la dama, ya que se trataba, no de una danza suelta popular sino de un baile “cogido” en que la pareja estrechamente abrazada por la cintura debía girar velozmente mu­chas veces hasta provocar el vértigo; eran frecuentes los desma­yos en estos saraos muy concurridos. Llegó a ser un símbolo musical del mestizaje hispanoamericano.

¿Qué instrumentos se usa  para tocar un pasillo?

En sus inicios el pasillo era solamente instrumental y su ejecución se basaba en los tres instrumentos “básicos” de la música andina: bandola, tiple y guitarra a veces complementados con violín. Posteriormente aparece el pasillo vocal que incluye letras de gran contenido poético e incluso son poemas musicalizados como “Sombras”, de Amílcar H. Díaz y musicalizado por el ecuatoriano Carlos Brito; “Mis flores negras” poema del colombiano Julio Flórez cuya versión musicalizada se atribuye al ecuatoriano Carlos Amable Ortiz, y “Adoración” del ecuatoriano Genaro Castro musicalizado por el también ecuatoriano Enrique Ibáñez Mora.

¿Qué influencias musicales tiene el pasillo ecuatoriano?

En Ecuador, el pasillo recibió a su vez la influencia del sanjuanito y del yaraví, por ello el pasillo ecuatoriano es lento y melancólico, y solo permanece el pasillo de movimiento lento y tonalidad menor.

¿De dónde es el pasillo?

El pasillo es un género musical y danza folclórica autóctona de Colombia y Ecuador, donde es considerado un símbolo musical de nacionalidad. En Venezuela también apareció pero no tuvo mucha acogida por lo que se perdió en poco tiempo.

En Perú el pasillo ecuatoriano goza de relativa popularidad, principalmente en el norte del país.

¿Cuándo apareció el pasillo?

El pasillo surge durante la época independentista en los Andes neogranadinos y gran colombianos en las primeras décadas del siglo XIX como una adaptación del vals austriaco, variación que determinó un cambio rítmico. El movimiento se hizo acelerado y hasta vertiginoso en su forma coreográfica. En Colombia y Ecuador recibió el nombre de pasillo y en Venezuela conservó el de valse.

“Este valse  tocaba la tropa cuando Bolívar entró a Quito”. Compilación: Fidel Pablo Guerrero.

¿Cuándo nació el pasillo en nuestro Ecuador?

El pasillo había nacido de dos movimientos artísticos ecuatorianos importantes. Primero, la parte musical procedía de los compositores y músicos nacionalistas de fines del siglo XIX, como Amable Ortíz y principios del XX, como Paredes Herrera, mientras que los textos procedieron de los poetas “decapitados” como Medardo Ángel Silva, Arturo Borja o Ernesto Noboa

Retrato del compositor Carlos Amable Ortiz y su primer pasillo, opus 18: La patria en el Ecuador. Foto-composición: Pablo Guerrero.

¿Cómo se bailaba un pasillo?

La exigencia de su interpretación exigió una celeridad que puso en prueba a los bailarines más diestros y se convirtió en una “pieza de resistencia” en que un bailarín, después de tres o cuatro ejecuciones quedaba físicamente agotado. Era de rigor en los salones el uso del pañuelo en la mano para no impregnar de sudor a la dama, ya que se trataba, no de una danza suelta popular sino de un baile “cogido” en que la pareja estrechamente abrazada por la cintura debía girar velozmente mu­chas veces hasta provocar el vértigo; eran frecuentes los desma­yos en estos saraos muy concurridos. Llegó a ser un símbolo musical del mestizaje hispanoamericano.

¿Qué instrumentos se usa  para tocar un pasillo?

En sus inicios el pasillo era solamente instrumental y su ejecución se basaba en los tres instrumentos “básicos” de la música andina: bandola, tiple y guitarra a veces complementados con violín. Posteriormente aparece el pasillo vocal que incluye letras de gran contenido poético e incluso son poemas musicalizados como “Sombras”, de Amílcar H. Díaz y musicalizado por el ecuatoriano Carlos Brito; “Mis flores negras” poema del colombiano Julio Flórez cuya versión musicalizada se atribuye al ecuatoriano Carlos Amable Ortiz, y “Adoración” del ecuatoriano Genaro Castro musicalizado por el también ecuatoriano Enrique Ibáñez Mora.

PASILLO “MIS FLORES NEGRAS” DE JULIO FLÓREZ

¿Qué influencias musicales tiene el pasillo ecuatoriano?

En Ecuador, el pasillo recibió a su vez la influencia del sanjuanito y del yaraví, por ello el pasillo ecuatoriano es lento y melancólico, y solo permanece el pasillo de movimiento lento y tonalidad menor.

¿El pasillo ecuatoriano es romántico?

Según la investigadora Ketty Wong el pasillo ecuatoriano desde principios del siglo XX deja de ser un género festivo tocado en las retretas o en los salones y se vuelve canción que recita textos melancólicos y reflejan sentimientos de pérdida y de añoranza, hablan de la belleza de sus mujeres o expresan la valía de sus hombres y la nostalgia por el ser amado. Aunque existen además, textos que expresan admiración por los paisajes ecuatorianos, y muchas veces estos pasillos en honor de una región o ciudad son más conocidos que los propios himnos como es el caso del conocido “Guayaquil de mis amores” de Nicasio Safadi o “Alma Lojana” de Emiliano Ortega. Tal sentimiento evidencia un comportamiento fuertemente representativo de la nacionalidad ecuatoriana que acompaña el sentido abiertamente romántico de éste género musical.

¿Por qué no se pierde aun el pasillo ecuatoriano en la actualidad?

Wong señala que en Ecuador, “Debido a su capacidad de integrar y generar distintos significados entre distintos grupos sociales, étnicos y generacionales, el pasillo se ha convertido en la música nacional por excelencia”.

El pasillo refleja absolutamente el sentir nacional ecuatoriano, y es por ello que continúa siendo un ritmo tan popular, luego de haber transcurrido ya más de 150 años de su nacimiento.

¿Hay como clasificar el pasillo ecuatoriano?

ÁNGEL LEONIDAS ARAUJO CHIRIBOGA

En forma general se puede aseverar que el pasillo de la Costa y el de la Sierra es el mismo, así como es el mismo ritmo característico de acompañamiento en ambas regiones y en gran medida lo son también las estructuras armónicas. Incluso las instrumentaciones pueden ser similares, pero cada pueblo o comunidad tienen sus manifestaciones y expresiones que se van constituyendo culturalmente en un sello particular. En esto mucho tienen que ver las expresiones y conductas culturales.

Si bien se puede decir que el pasillo costeño es un tanto más rápido, lo cual es verdad, eso no es suficiente característica para diferenciarlos. Son los modos culturales propios, acentos e inflexiones del lenguaje musical y textual que marcan mayormente las diferencias musicales.

La única manera de notar dicha sutil diversidad en un mismo género, es conviviendo con el pasillo, escuchándolo, investigándolo, o estando en cercano contacto con las comunidades donde se producen esos elementos culturales.

¿Cuáles fueron los primeros cantantes que dieron a conocer los pasillos ecuatorianos afuera ?

Su masificación se dio con las primeras grabaciones realizadas por el dueto “Ecuador” compuesto por Enrique Ibáñez Mora y Nicasio Safadi, pero tuvo su auge y tuvo apogeo internacional durante la carrera del cantante guayaquileño Julio Jaramillo.

¿Quiénes son los principales cantantes de pasillo ecuatoriano?

El pasillo tiene cantantes: Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo, Pepe Jaramillo, Máxima Mejía, Luis Bowen, trovador Leonardo Páez, Carlota Jaramillo, Eduardo Brito, cantautor Fausto Gortaire, Homero Hidrobo, tenor Hernán Tamayo, Paulina Tamayo, Leonardo Vega, barítono bajo Diego Zamora, Fausto Huayamabe, Edgar Hidrobo, Enrique Montenegro, Segundo Rosero, actor Fausto Miño, soprano Cecilia Tapia, Juan Fernando Velasco, entre otros.

¿Quiénes son los principales compositores de pasillo ecuatoriano?

Los compositores de pasillos: Marco Tulio Hidrobo, Nicasio Safadi, Francisco Paredes Herrera, Enrique Espín Yépez, Cristóbal Ojeda Dávila, José Ignacio Canelos, Paco Godoy, entre otros.

¿Quiénes son los principales artistas que han interpretado pasillos ecuatorianos?

El dúo Benítez y Valencia

Artistas que han interpretado pasillos: Los Godoy, (Gonzalo, Paco y Mario Godoy); Los Hidrobo, (Marco Tulio, Germán, Armando y Homero Hidrobo); Los embajadores; El dúo Benítez y Valencia; Los Reales; hermanas Mendoza Suasti; hermanas Mendoza Sangurima, hermanos Núñez; hermanos Miño Naranjo; hermanos Escobar; hermanos Villamar; Piedad Torres, Trío Colonial; Conjunto Quimera; entre otros. Actualmente, ha quedado Pepe Jaramillo, hermano de Julio, que es también J.J., como uno de los mejores cantantes de pasillos en el Ecuador: El alma en los labios, Pasional, Alma lojana, Manabí, Al besar un pétalo e Invernal, La canción del olvido, Recuerda, Ausencia, etc.

¿Cuáles son los pasillos extranjeros que aparecieron en el Ecuador?

De Colombia vendrían  pasillos de danza como El dime que si, El no me da la gana, Uña de pava y pasillos con cierto tinte político como Los expatriados.

¿Cuál fue el primer pasillo ecuatoriano?

El compositor Aparicio Córdoba compuso su pasillo Los bandidos, el cual se considera el primer pasillo ecuatoriano.

¿Otros creadores de pasillos ecuatorianos?

Carlos Amable Ortiz

Otro de los creadores pioneros de pasillos es Carlos Amable Ortiz (Reír llorando es su logro más conocido), quien por su parte compuso su primer pasillo, en 1881 y lo tituló La Patria en el Ecuador (“Dedicado al Sr. Cmte. Javier Guevara”). Córdoba, Ortiz, Antonio Nieto y un joven de apellido Ramos serían los primeros compositores de pasillos en nuestro medio que, de acuerdo a ciertas crónicas, se hacían inicialmente emulando a los pasillos colombianos.

En Guayas compositores como Casimiro Arellano, Juan Bautista Luces y Antonio Cabezas son creadores de los antiguos pasillos de danza, que tenían la velocidad necesaria para ser bailados.

¿Cuándo nace el pasillo cantado ecuatoriano?

Al menos una década  antes de que feneciera el siglo XIX, fue surgiendo en nuestro medio un pasillo que tenía al texto como protagonista, fruto de lo cual, quizá, fue disminuyendo su velocidad interpretativa, para lograr mayor dramatismo y expresión sentimental con la letra. Cuando se impuso el pasillo cantado, el pasillo de baile fue bajando su producción hasta prácticamente desaparecer.

¿Cómo apareció el pasillo en el Ecuador?

Pudiera ser que el pasillo empezara a cantarse a la misma vez que el  yaraví -que era la canción por antonomasia de la América indígena y mestiza-, este empezó a debilitarse y precisaba un relevo, fue entonces que se probó primero con la habanera que era una danza de moda en el s. XIX y se la transformó en canción (como Van cantando por la Sierra) pero finalmente no logró imponerse y se buscó una alternativa de algún género más actualizado, que frente al antiquísimo yaraví se prestará mejor para expresar los sentimientos y la palabra cantada; surgió así el pasillo con texto que nosotros llamamos “pasillo yaravizado”.

¿Por qué dicen que el pasillo ecuatoriano es triste?

Con frecuencia escuchamos aquella referencia de que el pasillo es “muy triste” (descartando el tiempo de cuando el pasillo se bailaba), debido a la  indigenización del pasillo o como nosotros lo llamamos, pasillo yaravizado, ciertos sectores que lo señalaban como  pasillo triste, tabernario, lloriqueante, pasillo de poncho.

¿Un pasillo poético ecuatoriano?

Francisco Paredes Herrera

También los músicos que tenían urgencias poéticas musicalizaron sus propios sonetos o letras con más o menos “inspiración” (Evaristo García, Carlos Rubira Infante, Víctor Manuel Valencia, Gerardo Guevara, Luis H. Salgado, etc.).

Lo que sí se podría destacar es que desde 1917-1919, aproximadamente, cuando empezó a usarse poesía -“decapitada” o no, en soneto o no-, se logró un pasillo poético de alcances artísticos en lo musical y lo textual. En 1917 Carlos Amable Ortiz creó su pasillo Un solo beso con poesía de Manuel M. Flores y en 1919 Francisco Paredes Herrera compuso el Alma en los labios con poesía de Medardo Ángel Silva.

¿El pasillo es icono de un país diverso?

Si bien se puede denominar al pasillo como el gran género mestizo de la música popular, no hay que olvidar que  somos parte de un país diverso, donde el pasillo nada significa para los pueblos Shuar, Achuar o entre los Cofanes. Julio Jaramillo o Luis Humberto Salgado, signados como los más grandes representantes de la música popular y académica respectivamente, no significan gran cosa para las comunidades antes dichas o para los pueblos afroecuatorianos, no solo porque no los conocen o porque ha habido poco información o divulgación de ellos, sino sobre todo porque cada pueblo tiene su propia dinámica en donde se mueven distintos valores y necesidades culturales.(Periodistas de la calle)

Los jóvenes ecuatorianos, muy pocos se interesan hoy en día por la música nacional. Sin embargo hay quienes la incentivan desde los colegios para que no se pierda. Hay establecimientos educativos como el “ANDREW”, antigua vía a Conocoto, que incentivan a los estudiantes a interesarse primero, por la música nacional, el pasillo. Incluso en la facultad de periodismo de la Universidad Central de Quito, hay una tesis escrita por Bolivia Erazo Villacrés, que hable de un estudio semántico del Pasillo.

Alexander von Humboldt

Los ecuatorianos son seres raros y únicos: duermen tranquilos en medio de crujientes volcanes, viven pobres en medio de incomparables riquezas y se alegran con música triste.

Es que el pasillo, es música que refleja un sentimiento que corre por nuestras venas; es poesía hecha canción; musicalizada por grandes requintistas, como Rosalino Quintero, Abilio Bermúdez, Carlos Montalvo, más conocido como  el “Loco Montalvo; Juan Naranjo y Pedro Chinga, entre otros.