Cientos de latinoamericanos buscan llegar por diferentes medios a los EEUU

En la más reciente oleada, miles de migrantes haitianos se apostaron en el paso fronterizo de Del Río, en la frontera sur de EE. UU.

Varias agencias de las Naciones Unidas están pidiendo a los países de las Américas que dejen de «expulsar» a los haitianos sin evaluar primero sus «necesidades de protección» y que defiendan los «derechos humanos fundamentales de los haitianos en movimiento».

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Oficina de Derechos Humanos de la ONU (ACNUDH) alegan que los haitianos también necesitan un mejor acceso a las «vías migratorias regulares».

Las agencias de la ONU aconsejan a los países de las Américas emplear un «enfoque regional» para tratar con los migrantes.

Miles de inmigrantes, fundamentalmente haitianos, han llegado a mediados de septiembre de 2021 hasta la localidad de Del Río, en la frontera de México con EE. UU. buscando asilo.

El Gobierno de EE. UU. considera «un desafío» la situación en la frontera sur. El diario The Washington Post informa que muchos haitianos dicen que las políticas de inmigración «restrictivas» en varios países latinoamericanos donde han vivido durante años, en combinación con las políticas de inmigración más abiertas del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, provocaron un reciente movimiento hacia el norte, buscando la frontera estadounidense.

Miles de haitianos han estado viviendo en Chile, Brasil y otros países desde el devastador terremoto de 2010 en Haití que mató a más de 200.000 personas. Muchos de ellos, en Chile, tenían estatus legal de refugiados.

Recientemente, más de 14.000 haitianos vivieron en condiciones miserables durante días en la frontera entre Estados Unidos y México, cerca de la ciudad de Del Río, en Texas. Algunos informes indican que muchos más van camino a la frontera.

A la mayoría de los haitianos finalmente se les permitió ingresar a suelo estadounidense, pero casi 4.000 fueron enviados de regreso a Haití.

A principios de esta semana, el gobierno de Biden reconoció que envió 5,5 millones de dólares a Haití para apoyar a los solicitantes de asilo deportados de Del Río, pero rechazó los informes de que había «pagado» a la nación caribeña para que recibiera a los migrantes rechazados.