Siempre Julio: Hoy se cumplen 46 años de su partida

Nacido en Guayaquil el 1 de octubre de 1935. Hijo de Juan Pantaleón Jaramillo Erazo, oriundo de Machachi y de la guayaquileña Apolonia Laurido Cáceres.

Este viernes 9 de febrero de 2024, al cumplirse 46 años de la muerte de Julio Alfredo Jaramillo Laurido, el cantante ecuatoriano más reconocido en todo el mundo, esta volverá a ser, seguramente, una de las canciones más ecuchadas de este artista, al que se pelean como suyo países como México, Venezuela, Colombia, Panamá y Uruguay.

En sus inicios bohemios, solía frecuentar La Lagartera,2223 una zona donde los músicos ofrecen serenatas por un cierto valor acordado con el cliente. Con el tiempo, los músicos aceptaron su presencia y dejaron que los acompañara con la guitarra y en ciertas ocasiones le permitieron que cantara.

Cuando Julio cumplió 15 años, ganó un concurso radial cuyo premio era una presentación en un centro nocturno, y este hecho fue el inicio de su carrera artística. Se le reconoce como destacado intérprete del Pasillo, Bolero, Vals, Tango y otros géneros como pasacalle, rancheras, porros, vallenatos.

Fue el vals peruano, titulado Fatalidad (música de Laureano Martínez Smart y letra de Juan Sixto Prieto), que ya había grabado Olimpo Cárdenas exitosamente con discos Victoria en Medellín, el que lo catapultó a la fama en marzo de 1956. En vez de usar la guitarra, Rosalino Quintero utilizó el requinto, y le dieron un ritmo entre vals peruano y pasillo ecuatoriano. Desde el primer día que salió al mercado fue un éxito, y en una semana se vendieron 6000 copias y tuvieron que reimprimirlo.

La canción Nuestro Juramento, en la voz de Julio Jaramillo, es casi un himno para todo ecuatoriano. No saberse su letra es casi un sacrilegio, dirían aquellos que admiran a quien es considerado el mejor cantante de este país de todos los tiempos.

En realidad, el Ruiseñor de América, Míster Juramento, JJ, El Sentimental de América, La Voz de Oro, apelativos con los que también se lo conocía internacionalmente, era bien ecuatoriano. Nació en Guayaquil un martes 1 de octubre de 1935. Tenía 42 años cuando falleció, de continuar con vida tendría 88 años de edad.

De su vida se ha hablado largamente en reportajes y notas periodísticas cada año, al recordarse el día de su natalicio (1 de octubre) o el de su fallecimiento (9 de febrero) se han hecho películas, documentales, ensayos sobre su música y su voz, se presentan exposiciones, en fin, hablar de JJ es cosa de todos los días en Ecuador.

Y es que Julio Jaramillo sigue siendo, por largo y ya a 46 años de su partida, el cantante ecuatoriano más reconocido en el mundo. Tal es así que incluso el año pasado la BBC lo llegó a calificar en un amplísimo reportaje sobre su vidad como el “Frank Sinatra latinoamericano». Otros, por su prolijidad musical lo han llegado a comparar también con el argentino Carlos Gardel.

«Yo sufro lo indecible si tu entristeces / No quiero que la duda te haga llorar / Hemos jurado amarnos hasta la muerte /Y si los muertos aman / Después de muertos amarnos más».

Y es precisamente el bolero Nuestro Juramento, del autor puertorriqueño Benito de Jesús, su canción insigne, la que lo catapultó a la fama. Aquella es entonada por jóvenes y adultos con pasión, cuando la escuchan en la voz de Julio. Desde entonces comenzó a ser Míster Juramento.

Aunque su primer gran éxito fue el vals peruano Fatalidad, que ya había grabado con gran éxito el también ecuatoriano Olimpo Cárdenas, en Medellín.

Cuenta la historia que cuando le propusieron a JJ que lo cantara como Cárdenas, él respondió de manera tajante y quizá algo presumida: «No lo voy a hacer como Olimpo, lo haré mejor”. Esta grabación lo catapultó a la fama en 1956.

Fallecimiento

Julio Jaramillo ingresó a la clínica Domínguez de Guayaquil debido a cólicos en la vesícula, y sin embargo tras complicaciones de la operación tuvo que ser intervenido por una segunda ocasión.

 El 9 de febrero de 1978 falleció, según el parte médico, de un paro cardiaco. ​ Tan pronto se difundió la noticia de su muerte,​ cerca de 200 000 personas se congregaron junto a la clínica, y aunque en varias ocasiones solicitó que no le rindieran homenajes póstumos, sus restos fueron velados durante tres días en diferentes lugares como las instalaciones de Radio Cristal, el Palacio Municipal y el Coliseo Voltaire Paladines Polo.