{"id":7674,"date":"2015-02-24T19:59:57","date_gmt":"2015-02-24T19:59:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/?p=7674"},"modified":"2015-02-24T19:59:57","modified_gmt":"2015-02-24T19:59:57","slug":"en-el-70-el-rio-pastaza-se-llevo-todo-menos-la-esperanza-de-madre-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/?p=7674","title":{"rendered":"En el 70 el r\u00edo Pastaza se llev\u00f3 todo, \u201cmenos la esperanza de Madre Tierra\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/madre1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7675\" src=\"http:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/madre1.jpg\" alt=\"ACT LA PARROQUIA MADRE TIERRA, UBICADA EN LA PROVINCIA DE PASTAZA, EN LA AMAZONIA ECUATORIANA, CARECE DE ALGUNOS SERVICIOS, CALLES ASFALTADAS Y PUENTES SOBRE EL RIO PORQUE EL QUE TENIAN SE DESTRUYO CON EL TIEMPO   NELSON SILVA \/ EL TELEGRAFO\" width=\"295\" height=\"180\" \/><\/a>Madre Tierra (Pastaza).- Vivir en Madre Tierra (Pastaza) era como \u201cel para\u00edso\u201d para los primeros colonos que llegaron de Tungurahua, Azuay, Loja y Pichincha: el suelo era tan f\u00e9rtil que todo lo que sembraban se produc\u00eda en abundancia, hasta que en la d\u00e9cada del 70 creci\u00f3 el antiguo r\u00edo Pastaza y destruy\u00f3 los cultivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cira del r\u00edo\u201d desmotiv\u00f3 a muchos colonos; algunos decidieron marcharse para trabajar en El Oro o migrar a EE.UU. Otros, entre ellos Manuel Quituisaca, originario de Guachapala (Azuay), se quedaron y con \u201camor\u201d volvieron a sembrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los 132 km2 que conforman la superficie de Madre Tierra, la mayor\u00eda de colonos y los ind\u00edgenas de las 16 comunidades kichwas vive de la agricultura. El nombre justamente le deben a esa \u201cgenerosidad y bondad de madre buena\u201d, dicen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ca\u00f1a de az\u00facar, papa china, yuca, ma\u00edz, pl\u00e1tano, naranjilla, guayaba y lim\u00f3n crec\u00edan antes en abundancia, hoy un poco menos, especialmente desde que el r\u00edo Pastaza cambi\u00f3 su cauce natural y por la falta de recursos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No tienen v\u00edas de acceso para sacar desde las chacras los productos al mercado del cant\u00f3n Palora (Morona). En cambio, la v\u00eda de la Troncal Amaz\u00f3nica que conduce al Puyo (Pastaza) est\u00e1 bien, no as\u00ed los caminos que conectan con las fincas agr\u00edcolas, los que en inviernos como el actual se vuelven intransitables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los 1.200 habitantes, que se ubican en el pueblo y en las riberas de los r\u00edos Pastaza, Putuimi y Puyo, son kichwas, la mayor\u00eda, mientras que otros llegaron en la d\u00e9cada del 50.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el centro de Madre Tierra, fundada el 19 de marzo de 1960, se ubica el parque central de la parroquia que tiene 1.200 habitantes.<br \/>\nQuituisaca vive en Madre Tierra desde 1963. En una de las tantas veces que visit\u00f3 a su hermano en Morona decidi\u00f3 quedarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el transcurso de los a\u00f1os y la llegada de colonos, el \u00e1rea se convirti\u00f3 en ca\u00f1averales, hasta que el r\u00edo se llev\u00f3 todo \u201cmenos la esperanza\u201d, cont\u00f3 Quituisaca, dibujando una sonrisa en su rostro marcado por el tiempo: ya cumpli\u00f3 77 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han transcurrido 52 a\u00f1os desde que se afinc\u00f3 en la zona y hoy es propietario de una tienda de abastos frente al parque central de la parroquia, que antes era selva y el calor golpeaba inclemente. Una s\u00e1bana era suficiente para cubrirse en las noches.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo parece haberse detenido en Madre Tierra. Esa conexi\u00f3n con el pasado se evidencia en la forma de sus casas: de madera r\u00fastica de chonta, guadua y techo de paja o zinc, en algunos de cuyos rincones se dejan ver ara\u00f1as balance\u00e1ndose entre sus tejidos de seda. El calor es tal que a veces llega a los 28 grados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los caminos a\u00fan son rudimentarios, angostos, con maleza col\u00e1ndose por los lados. Tambi\u00e9n se evidencia la falta de obras y servicios. El agua que reciben no es potable, llega entubada desde la vertiente de la parroquia vecina Mera, indic\u00f3 Fabi\u00e1n Tuquerres, expresidente de la Junta Parroquial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lament\u00f3 que el alcantarillado est\u00e1 incompleto y no hay piscinas de oxidaci\u00f3n, por lo que las aguas servidas son arrojadas a la quebrada Salom\u00e9 y de all\u00ed al r\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, la telefon\u00eda fija rara vez funciona, confirm\u00f3 con tel\u00e9fono en mano Quituisaca. El puente por donde circularon veh\u00edculos livianos durante 30 a\u00f1os tambi\u00e9n est\u00e1 destruido, le falta un pedazo. Por ello, buses, taxis y carros privados \u201cse la juegan\u201d cruzando el r\u00edo, con el peligro de ser arrastrados por alguna crecida, como aquella que se llev\u00f3 los cultivos en la d\u00e9cada del 70.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los caser\u00edos de la parroquia Madre Tierra est\u00e1n Putuimi, La Enca\u00f1ada, Amazonas, Rayo Urco, Puyopungo, Playas del Pastaza, Puerto Santa Ana, Nueva Vida, Campo Alegre, San Jos\u00e9 y Paushiyacu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Madre Tierra, en el caser\u00edo Putuimi, existen casas como la de Celestina Santi y su familia, en donde parece que el tiempo no ha pasado.<br \/>\nEn Putuimi, en una casa de paredes, balc\u00f3n, piso y techo de tabla r\u00fastica, vive Celestina Santi, de 56 a\u00f1os, ind\u00edgena kichwa. De la bondad de la tierra est\u00e1n agradecidos. Con una de sus hijas, sin perder la alegr\u00eda, cuentan que ante la falta de una escuela adecuada en ese caser\u00edo de 300 personas, la mayor\u00eda de ni\u00f1os se traslada a Puyo y Palora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo quedan 30 alumnos en la vetusta escuela de la comunidad, \u201clos m\u00e1s pobres, los que no tienen plata para salir a educarse en la ciudad\u201d, refiere Celestina. Un solo profesor se encarga de ense\u00f1arles, pero temen que la escuela, por la falta de alumnos, pronto sea cerrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les falta un dispensario para no caminar una hora hasta el centro de salud m\u00e1s cercano, lo cual es \u201cduro y sufrido\u201d cuando tienen que evacuar a un familiar enfermo en medio de la noche, caminando entre la densa y frondosa jungla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de las limitaciones en servicios, sus habitantes se alegran con el verdor del paisaje. Este color contagia de esperanza no solo a los lugare\u00f1os, sino al visitante que llega a disfrutar del turismo de aventura y de la pesca deportiva en el Mirador de Jacalurco; de la tarabita de 500 metros de extensi\u00f3n ubicada en Puerto Santana; o de las c\u00e1lidas aguas del balneario municipal situado en el r\u00edo Pindo Grande. (Tel\u00e9grafo)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madre Tierra (Pastaza).- Vivir en Madre Tierra (Pastaza) era como \u201cel para\u00edso\u201d para los primeros colonos que llegaron de Tungurahua,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7674"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7674"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7676,"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7674\/revisions\/7676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecuadoraldia.com.ec\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}