Ambato celebra con intensidad sus fiestas

-fiestas-ambatoQuito (Pichincha).- Las raíces del Carnaval ecuatoriano están vinculadas con la fiesta indígena de fin de año solar o Paucar Huatay, una de las cuatro más grandes del año, es decir, con este festejo culmina el ciclo agrícola para inaugurar otro.

En las zonas andinas, por ejemplo, se trata de una fiesta comunitaria que robustece el sentido de organización y está ligada a prácticas agrícolas, trabajo cooperativo, relación con la tierra y religiosidad. También se vincula con el canto de coplas carnavaleras y el ayuno. Para los mestizos, esta festividad termina con el inicio de la Cuaresma.

El Feriado de Carnaval es el de mayor movimiento en el país, por lo que los gobiernos locales preparan una amplia gama de actividades que permitan a los turistas vivir momentos de verdadero esparcimiento. Las playas del Litoral ecuatoriano, son las de mayor demanda en estas fechas.

Las celebraciones más representativas son en Guaranda (Bolívar) y en Ambato (Tungurahua) con la Fiesta de la Fruta y de las Flores (Tungurahua). No obstante, en toda la zona interandina se vive esta fiesta, liderada por el “Taita Carnaval”, un personaje mítico que es el eje de comparsas y encuentros. En Gualaceo y Paute (Azuay) también se organizan festivales y concursos a orillas de los ríos Santa Bárbara y Paute.

Asimismo son muy importantes las celebraciones en ciudades como Riobamba (El Carnaval por la Vida de Chimborazo), Atuntaqui (Feria Textil), Azogues (El Taita Carnaval), Guayaquil (Festival Carnaval), Atacames (Sambódromo). Además, Salinas, Manta y Bahía de Caráquez en la Costa, el Puyo y Tena en la Amanonía; y, Quito, Latacunga, e Ibarra cuentan con amplias agendas artístico culturales para este festividad./  El Ciudadano (I)

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