Quiénes eran las 20 víctimas del atentado en Bangladesh

4 de julio de 2016. Cinco de las víctimas del atentado terrorista cometido en un restaurante de la capital de Bangladesh Cinco de las víctimas del atentado terrorista cometido en un restaurante de la capital de Bangladesh
El atentado cometido en un restaurante de Dacca, capital de Bangladesh, y que se atribuyó el ISIS, tuvo como víctimas a 20 personas que prosperaban en un mundo interconectado.
Nueve de los asesinados por el grupo yihadista eran italianos, la mayoría de los cuales trabajaban en el negocio de prendas de vestir. Mientras que otros siete eran expertos japoneses que ayudaban a mejorar la crónica congestión de tránsito en la ciudad.
A su vez, tres de ellos eran estudiantes de universidades de los Estados Unidos que habían ido juntos a la escuela secundaria en Dacca, y la restante era una mujer de Bangladesh que trabajaba para organizaciones sin fines de lucro y era una apasionada de las artes.
A continuación se detallan los principales aspectos de cada una de las 20 víctimas del ataque terrorista en el restaurante de Bangladesh:
-Simona Monti: esta mujer de 33 años que hablaba cuatro idiomas y trabajaba en la industria textil se había mudado a Dacca en septiembre de 2015, aunque estaba pensando en volver a su país natal porque estaba embarazada. Antes había trabajado en Francia, España, China y Perú.
-Claudia D’Antona: la mujer de 56 años vivía en la capital de Bangladesh junto con su esposo, Giovanni Boschetti, quien sobrevivió porque al momento de la toma de rehenes estaba hablando a través de su teléfono móvil afuera del restaurante. Esta víctima había vivido en la India y Bangladesh durante 18 años.
-Marco Tondat: este hombre de 39 años debía retornar este lunes a Cordovado, una ciudad ubicada en el norte de Italia. «Él se había ido hace un año por esta aventura, porque es dificultoso conseguir trabajo aquí. Pero desafortunadamente, terminó mal», aseguró su hermano Fabio.
-Nadia Benedetti: mujer de 52 años, había estado viviendo durante 25 años en Bangladesh, donde se unió rápidamente a la mencionada Simona Tonti. Ellas eran parte de un grupo muy unido de 200 italianos que vivían en Dacca. Benedetti había trabajado junto con Tondat y había tenido un negocio textil durante 12 años.
-Vincenzo D’Allestro: un hombre de 46 años que estaba viajando por Bangladesh cuando se produjo el atentado, según reveló Raffaele Lettieri, alcalde de Acerra, una localidad cerca de Nápoles, donde la víctima residía con su esposa Maria Assunta Gaudio. «Ella está angustiada y con dolor, y todavía no puede creer lo que sucedió». La pareja usualmente viajaba junta, pero esta vez la víctima había decidido viajar sola.
-Adele Puglisi: siciliana de 54 años, esta mujer había administrado durante años la oficina de Dacca de una gran empresa italiana que produce ropa para niños. Comenzó a trabajar en el extranjero hace más de 15 años, aunque volvía a la isla de la Cosa Nostra una o dos veces por año. Justamente tenía planeado visitar su lugar de nacimiento el fin de semana posterior a su asesinato, e incluso sus amigos le habían organizado una gran cena de bienvenida.
-Cristian Rossi: este hombre de 47 años, casado y padre de gemelas de tres años, era un emprendedor nacido en Feletto Umberto, una pequeña ciudad cerca de Udine, en el norte del país. Él residió alrededor de 15 años en Bangladesh antes de retornar a la península. Cuando ocurrió el atentado se hallaba en uno de sus ocasionales viajes de vuelta a Bangladesh para ocuparse de negocios, porque a pesar de haberse ido de allí, Rossi seguía importando ropa desde una factoría de Dacca. Debió haber estado de vuelta en Italia el viernes pasado (el día del ataque terrorista), pero demoró su regreso para finalizar un contrato de trabajo.
-Maria Rivoli: mujer de 33 años que vivía en Bergamo, en el norte de Italia, era madre de un niño de tres. Ella trabajaba en la industria textil y estaba en un viaje de trabajo.
-Claudio Cappelli: de 45 años, este hombre, también italiano, vivía en la norteña ciudad de Barzanó, ubicada cerca de Monza, según informó su párroco, el reverendo Giuseppe Scattolin. La víctima era un empresario del negocio de la ropa, y dejó una esposa y una hija llamada Stella, de apenas seis años.
Japoneses:
Koyo Ogasawara: de 56 años, era un experto en la evaluación de impacto ambiental. Antes de desembarcar en Bangladesh había pasado cuatro años trabajando allí en el proyecto de una autopista. Tenía previsto regresar a su país de origen este lunes 4 de julio, según publica el periódico The New York Times.
Koyo Ogasawara Koyo Ogasawara
Nobuhiro Kurosaki: este ingeniero civil de 48 años se había especializado en el diseño de puentes y pasarelas peatonales subterráneas, de acuerdo con su perfil en la página web de su empleador, Oriental Consultants Global.
Makoto Okamura: de 32 años, trabajaba para Almec Corporation, una consultora de transporte y urbanización. Se había comprometido con su novia y tenía planeado casarse con ella durante 2017. Graduado de la Universidad de Nihon, trabajó la mayor parte de su tiempo en proyectos de congestión de tráfico en el sudeste asiático.
Makoto Okamura Makoto Okamura
Los medios de comunicación locales también identificaron entre aquellos asesinados en el ataque a Yuko Sakai, de 42 años; y Rui Shimodaira, de 27, quienes trabajaban ambos para Almec; y a Hideki Hashimoto, de 65, y Hiroshi Tanaka, de 80, quienes se desempeñaban laboralmente en Oriental Consultants Global.
Estudiantes en los EEUU:
Tres de las víctimas eran estudiantes en universidades de los Estados Unidos que había compartido la escuela secundaria en Bangladesh, que estaban visitando Dacca por el verano.
Abinta Kabir y Faraaz Hossain eran alumnos de Emory University, ubicada en Atlanta, en tanto que Tarishi Jain, de 19, era una estudiante de la Universidad de California, Berkeley.
Jain, una joven nacida en India, era una integrante devota de la Asociación Internacional de Estudiantes de Berkeley. Ella viajó extensamente -Suiza, Turquía, España, Singapur-, y trabajaba para un negocio estudiantil que vende camisetas para ayudar a los emprendedores de escasos recursos en todo el mundo.
Abinta Kabir Abinta Kabir
Kabir y Hossain eran estudiantes en la universidad de Oxford, una división de Emory que inscribe a estudiantes de primer año y segundo año solamente. Emory dijo en un comunicado que El Hossain acababa de terminar su segundo año y tenía planificado comenzar a estudiar negocios en el próximo otoño boreal.
La Escuela Internacional Americana en Dacca, a la cual las tres víctimas habían asistido, lamentó su muerte a través de un comunicado, y los describió como «miembros de la Sociedad Nacional de Honor, atletas y líderes».
La víctima local:
Ishrat Akhond: esta especialista en recursos humanos había nacido en Bangladesh y trabajaba para galerías de arte, organizaciones de desarrollo locales y organismos sin fines de lucro.
Su amigo Shakhawat Khan escribió en Facebook que ella fue «un ser humano apasionado y encantador», aunque luego su elogio se transformó en tristeza. «Ahora nosotros tenemos que orar para que ella tenga una muerte normal y pacífica», agregó.
