Hasta siempre Moseñor Luis Alberto Luna Tobar

"Ustedes continúen" fueron las últimas palabras de monseñor Luna
«Ustedes continúen» fueron las últimas palabras de monseñor Luna

Quito, 7 de febrero de 2017. Deja este mundo un luchador social, que siempre estuvo para ayudar a los más necesitados a la reivindicación de sus derechos ciudadanos, ante los gobiernos que luego de llegar al poder se olvidaron del pueblo llano.

La muerte de monseñor Luis Alberto Luna Tobar fue tranquila, así como lo fue su vida. Juan Carlos Garzón, director de la casa parroquial del Sagrado Corazón de la Armenia, señaló que el sacerdote antes de fallecer les dijo: ¡Ustedes continúen!. Luego de ello, cerró los ojos y descansó. Su fallecimiento se produjo a las 07:15 de hoy. El parte médico habla de un paro cardiorrespiratorio e insuficiencia renal.

Desde hace una semana, los párrocos sentían que la vida del sacerdote -quien fue arzobispo de Cuenca por 19 años- se apagaba lentamente. Los últimos días solo pasaba acostado y recibía hidratación. «Tuvo una muerte muy tranquila», recuerda de quien llegó hace siete años a la Armenia.

El cuerpo de Monseñor será embalsamado. Desde el mediodía de hoy se realizará una ceremonia de cuerpo presente. Mañana está prevista otra eucaristía en la iglesia de Santa Teresita, de la que fue parte como sacerdote Carmelita. El jueves y viernes se oficiarán misas en la Catedral de Cuenca.

Monseñor Luis Alberto Luna Tobar es un referente para los sacerdotes ecuatorianos. Luna Tobar falleció este martes 7 de febrero, a los 93 años.
El parte médico indica que sufrió una insuficiencia cardio-respiratoria, acompañada de insuficiencia renal. Mario Ruiz Navas, arzobispo emérito de Portoviejo, manifestó su sentimiento de dolor ante el fallecimiento de Luna, pero reconoció que a la vez tiene un agradecimiento de paz porque el padre sufrió y agonizó por largo tiempo. Para Navas, el fallecimiento de Alberto Luna es un hecho significativo en el Ecuador, ya que durante su gestión de vida se encargó de unir las clases sociales, a pesar de que él pertenecía a una clase social medio-alta. «Con mucha sencillez luchó por el bien de los pobres», expresó.
El arzobispo Ruiz reiteró que Luna se convirtió en un ejemplo que va a durar mucho tiempo en el Iglesia ecuatoriana, ya que fue un gran gestor para que la comunidad indígena sea respetada en el país. Marcos Pérez, arzobispo de Cuenca, dijo que el legado es su vida entregada a los pobres.

Recordó, por ejemplo, que en el desastre de la Josefina estuvo siempre pendiente de los damnificados para que puedan rehacer su vida. Señaló que en algunos pasajes de su vida fue crítico con el gobierno y que siempre pensó en la necesidad de que los pobres tuvieran todo. Curiosamente a lo que muchos piensan, Luna Tobar fue quiteño y no cuencano. Sin embargo, fue arzobispo de Cuenca por 19 años.

Fue el primer padre carmelita del Ecuador y aportó en la construcción de la iglesia de Santa Teresita, en Quito. Para Juan Carlos Garzón, párroco de la iglesia del Sagrado Corazón de la Armenia, el sacerdote «dejó huellas en nuestros corazones». Dijo que dio testimonio con su vida y que sus ideales continuarán. A su criterio, siempre buscó establecer un «mundo común, solidario, para que las personas sean hermanos en Cristo». (I)

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