El fin del «milagro» y la crisis económica: el otro jugador clave de las elecciones en Ecuador
En el 2013 un ministro alemán calificó a Ecuador como «el jaguar latinoamericano» por su desempeño económico; un año después el presidente Rafael Correa destacaba que «se hable a nivel mundial del milagro ecuatoriano». Ahora, a puertas de terminar la administración, las cifras dan cuenta de una economía deteriorada y muestran que el milagro fueron en verdad los altos precios del petróleo de los que gozó la saliente gestión así como el elevado endeudamiento para financiar el gasto público, el motor de la economía durante su mandato.
Refinería de Petroecuador. El precio del crudo fue lo que mantuvo a flote a la economía ecuatoriana durante los años de gestión de Correa y marcó el fin del “milagro”
Entre el 2007 y el 2014, según cifras oficiales del Banco Central, Ecuador vendió su petróleo a un promedio de USD 80 por barril y hubo años como el 2011, 2012 y 2013, en que superó los USD 95 por barril, mientras en los 8 años previos, entre 1999 y 2006, el precio promedio apenas se ubicó en USD 28,61 por barril.
«En Ecuador no hubo ningún milagro, lo único que hubo fue un precio del petróleo de casi $100 por barril y despilfarro del siglo 21», afirma el profesor de Economía de la Universidad San Francisco de Quito, Luis Espinosa Goded. «Ecuador está viviendo una crisis estructural grave y profunda y esto provoca que haya cada vez más gente en el desempleo. Ecuador tiene 60% de su gente entre desempleados y empleados informales».
El boom de los altos precios del petróleo del que gozó Correa, terminó en el 2015, cuando Ecuador apenas pudo vender su petróleo a un promedio de USD 41,88 por barril, a menos de la mitad de los años de apogeo, pero casi 46% superior al registrado en los 8 años previos al inicio de su Gobierno.
Entre enero y noviembre del año pasado –las últimas cifras oficiales disponibles- el crudo ecuatoriano promedió $34,13 por cada barril.
El boom petrolero proporcionó a Ecuador importantes recursos y también ayudó al incremento en los ingresos tributarios, que alimentaron el gasto público de manera importante.
«Cuando el ingreso petrolero decreció fue sustituido por un excesivo endeudamiento», dice el economista Jaime Carrera, secretario técnico del Observatorio de la Política Fiscal (OPF), un colectivo de la sociedad civil que busca transparentar las cifras económicas y fiscales en Ecuador. «El Gobierno gastó el dinero del petróleo y el dinero del endeudamiento para tener un sector público desproporcionado. Vivimos en medio de un espejismo y un gasto desproporcionado».
Cuando Correa asumió por primera vez el gobierno, en enero del 2007, prometió una política soberana de endeudamiento y de manejo de la deuda pública.
Tras 10 años del gobierno de Correa las cifras son concluyentes: la deuda pública ha pasado de USD 13.493 millones en el 2006 a USD 42.583 millones el año pasado, es decir se ha incrementado en casi USD 30.000 millones; el déficit del Gobierno Central ha pasado de un -0.2% del PIB a -5.3% del PIB; el crecimiento de la economía se ha contraído al pasar de un 5.9% registrado en los tres años previos al Gobierno de Correa a 0.6% el año pasado; el desempleo ha pasado de 6.3% en el 2006 a 6.5% en el 2016, es decir no ha mejorado nada, según datos compilados por Ortiz.
El gobierno, sin embargo, sostiene que la deuda al momento no llega al 27% del PIB. La razón para esa gran diferencia es que en septiembre pasado, cuando las cifras oficiales daban cuenta de que la deuda se ubicaba en 38% del PIB, muy cerca del límite legal del 40%, se cambiaron las reglas y las estadísticas oficiales no cuentan las deudas entre entidades del sector público, las preventas petroleras a China y Tailandia y títulos de corto plazo vendidos por el Banco Central, que en Ecuador no es autónomo sino una entidad más del Gobierno. Ahora el gobierno toma en cuenta la denominada «deuda consolidada».(TOMADO DE INFOBAE)
