Tame en turbulencia
Empleados de la aerolinea nacional reclaman estabilidad en los altos cargos administrativos , tras la desvinculación del ex gerente de la empresa , Christian González, quien renunció a su puesto el viernes anterior a raíz del inconveniente ocurrido con el vuelo 173 que cubría la ruta Quito-Cuenca-Quito.
La preocupación expuesta por los trabajadores responde a los constantes cambios gerenciales que ha tenido Tame desde 2015, tras la salida de Fernando Guerrero, quien estuvo a cargo de la empresa por dos años. A partir de entonces, cuatro personas (incluido González) han ocupado la gerencia por períodos que no llegan ni a un año. Naranjo, a nombre de los más de 1.000 colaboradores, exigió que el manejo de la compañía sea con base en la continuidad de proyectos a largo plazo.
La renuncia de González se produjo en medio de críticas al servicio que brinda la aerolínea, especialmente por el incidente en el aterrizaje en Cuenca.
Anabel Villaroel, tripulante de cabina con 30 años de experiencia, reiteró la explicación que dio la aerolínea sobre el evento en cuanto a que “no había la visibilidad suficiente” para garantizar el aterrizaje, debido a las condiciones climáticas. Por tanto, afirmó que la decisión de los pilotos “fue la más acertada”.

