Pólit en el ojo del huracán por el caso Odebrecht
Las declaraciones del exsuperintendente de Odebrecht en Ecuador, José Conceição dos Santos, rendidas en Brasil dentro del caso «Lava Jato» develaron la corrupción en la que estuvo presuntamente inmerso el ex contralor general del Estado, Carlos Pólit, por el cobro de coimas por emitir informes favorables de la empresa brasileña para la contratación de hidroeléctricas.
El delator es casi siempre un delincuente arrepentido que busca ser premiado con la impunidad a cambio de la delación”. En 2010, Conceição se encargó de la resolución de las controversias y el reinicio de operaciones en Ecuador. En los seis años que desempeñó esas funciones los problemas los resolvió con la entrega de coimas a funcionarios, las cuales las grabó. Esa era la carta que tenía bajo la manga para mostrar a las autoridades judiciales brasileñas.
Según el funcionario brasileño, el 23 de julio de 2016 visitó a Pólit en su casa de Guayaquil; y durante el diálogo le aseguró que se quedaría en el puesto de Contralor. Pólit prefería el efectivo para evitarse de problemas. Nunca le dio una cuenta a su nombre al funcionario de Odebrecht. Una vez el dinero fue transferido a la inmobiliaria Cosani S.A., en Panamá, y a Plastiquim S.A.
El brasileño recalcó a Pólit que le envió el dinero en efectivo las veces que lo pidió. El 15 de diciembre de 2016, Conceiçao declaró ante los fiscales brasileños Guilherme Guedes Raposo y Ronaldo Pinheiro de Queiroz que a mediados de marzo y abril de 2010 fue convocado por el abogado Juan Marchán, quien conocía a Pólit.
Dinero se entregó en Swissotel
Nuevamente se reunió Pólit en su apartamento-oficina, localizado en el Swissotel, en Quito, ocasión en la que él me informó que, en realidad, no concordaba con las recomendaciones descritas en los informes de la Contraloría contra la compañía.
De acuerdo con él, había sido presionado por el presidente de la República, Rafael Correa. Pólit le recomendó que para viabilizar el retorno de las operaciones de la Odebrecht en Ecuador se firme un acuerdo con el Gobierno. Además, en su apartamento localizado en el Valle de Tumbaco, Pólit le mencionó que en caso de que se confirmara el acuerdo revisaría sus propios informes que eran desfavorables a Odebrecht (que resultaron en medidas administrativas y judiciales contra la compañía), siempre y cuando fuese realizado un pago de millones de dólares.
Posteriormente, la Contraloría realizó una auditoría al contrato del proyecto y al final Pólit emitió un informe archivando las sanciones administrativas contra la empresa Odebrecht.
Entre 2010 y 2011 recibió un pago en efectivo por el favor. En el caso de la adjudicación del proyecto hidroeléctrico Manduriacu también recibió una coima por emitir un informe favorable. Así lo hizo con los contratos de la Refinería del Pacífico, Poliducto Pascuales-Cuenca y el Proyecto Daule Vinces, indicó el exempleado. Entre 2012 y 2015, Conceição entregó a Pólit, en el hotel y en su casa, en Tumbaco $ 4’100.000. De esa cantidad, $ 2’400.000 fueron pagados en efectivo en Ecuador.
El excontralor guardaba el dinero “en una caja fuerte empotrada en la pared del clóset”. Además, $ 1’700.000 fueron depositados en sociedades offshore en el extranjero en cuentas indicadas por el exfuncionario Pólit.
Conceição reveló que el dinero en efectivo lo recibía de Édgar Quiroz, de Diacelec S.A., que era contratista de la compañía para suministro de acero. Para eso, la empresa realizaba depósitos en compañías offshore indicadas por Quiroz, que luego entregaba en Ecuador. ‘Odebrecht, a través del espionsaje político, ha intentado involucrarme’ La difusión de esta noticia provocó la reacción de Jorge Glas.
En un comunicado resaltó que Odebrecht, “a través de cualquier medio, incluyendo el espionaje político, ha intentado involucrarme en su trama delictiva para vengarse del proceso político de la Revolución Ciudadana que siempre ha actuado con mano dura frente a prácticas deshonestas”.
Añadió en el escrito que durante un año ha sido sujeto de los mas miserables ataques de la oposición, por eso recalcó que exige respeto y “rigurosidad en el manejo de la información. Será el sistema de justicia el que de forma independiente actue como corresponde en un Estado de derecho”.

