Las maestrías sin mercado laboral
Quito, domingo 17 de septiembre de 2017. La Senescyt registra 271.353 títulos de cuarto nivel y 4.181 de tipo doctorado o Ph.D (entre nacionales y extranjeros). Su número subió al pasar de 10.003 en 2005 a 18.912 en 2015, según el Consejo de Educación Superior (CES) –órgano que regula la educación superior–.
Los másteres se enfrentan a un mercado laboral con un nivel de ingresos promedio bajo. Este se redujo, entre la población empleada, de $ 355 en junio del 2014 a $ 326 en junio de este año, según el INEC. En el grupo de los que tienen ‘empleo adecuado’ –que incluye a los que ganan igual o más del salario mínimo ($ 375)–, el ingreso promedio llega a $ 526.
Santiago Toral realizó una maestría en el área audiovisual en Argentina, pero antes laboró como docente universitario y en una empresa. Dice que “es importante tener experiencia previa en el mercado laboral porque de alguna manera ayuda a que se afine el tipo de maestría que se quiere hacer”.
Toral conoce casos de másteres y doctores que no encuentran un campo laboral más allá de la educación superior: “Las universidades son el único espacio donde el salario va acorde con la titulación. En el ámbito comercial o empresarial no se respeta y se paga lo que sea”.
El art. 150 de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) establece que para ser profesor titular principal hay que “tener… doctorado (Ph.D. o su equivalente)”. Y para los docentes titulares auxiliares o agregados, al menos una maestría.
En Ecuador, un programa de posgrado cuesta desde $ 4.000, hasta más de $ 20.000, según el centro de educación superior y el área de estudios. “En promedio valen $ 10.000, $ 12.000, $15.000 o a veces más alto, por ejemplo, las especializaciones médicas están entre $ 20.000 y $ 40.000”, dice Walter Mera, vicerrector de investigación y posgrados de la UCSG. “La diferencia es que una maestría como la de administración de empresas puede admitir hasta 30, pero una especialidad médica en cirugía plástica, por ejemplo, solo hasta 4”, indica.
La docencia universitaria, la investigación, puestos en el sector público o el emprendimiento son algunas de las opciones para quienes realizan maestrías y quieren tener ingresos acordes con la inversión, según Nadya von Schoettler, jefa de la firma de servicios profesionales Manpower, en Guayaquil.
Von Schoettler agrega que para la mayoría de las posiciones en áreas ejecutivas, coordinaciones o jefaturas, los empleadores no exigen un perfil con título de cuarto nivel. “Priorizan la experiencia… Sin embargo, existe un nicho de empleadores que dan oportunidades a los que se dedicaron totalmente a sus estudios, es un segmento pequeño, ciertas multinacionales”, afirma.
La barrera radica, dice Von Schoettler, en que la aspiración salarial de los másteres es, por lo general, mayor a la que tienen personas con títulos de tercer nivel. Esto porque en su mayoría tienen créditos por pagar. “Los empleadores tienen un presupuesto limitado y allí de pronto la necesidad se cubre más fácil con los que tienen estudios de pregrado”, señala.
Un total de 17.254 estaban matriculados al 2016 en programas de cuarto nivel en Ecuador, de los cuales, 315 corresponden al nivel de doctorado.
Nefi Marroquín, gerente de Operaciones del Banco del Pacífico (cuyo accionista es la Corporación Financiera Nacional que asumió la cartera del antes Instituto Ecuatoriano de Crédito y Becas), dice que desde 2013 hasta el 7 de septiembre pasado se han otorgado 8.402 créditos para estudios de cuarto nivel por $ 116’809.032.
El 2015 fue el año cuando más se otorgaron desde 2013 con $ 51’387.359 (3.368 créditos). En 2016 bajó a $ 21’098,140 (1.708 operaciones). Y hasta el 7 de septiembre de este año se dieron 1.483 por $ 16’005.674. De los créditos, 437 tienen cuotas vencidas por $ 74.566.
Si bien las exigencias del mercado demanda eficiencia para ciertos cargos, no es menos cierto que en la mayoría de casos, esto de los títulos de cuarto nivel se volvieron un negocio, si, así como se expresa.
Por ejemplo en el gobierno anterior para ciertos puestos se pedían títulos de 4to nivel, pero era solo para ubicar al circulo cercano de los allegados el poder. En determinados casos los magister nisiquiera tienen tal grado de preparación para desempeñar un cargo, es solo status y nada más.(I)

