Cuerpos hallados en Tumaco son del equipo periodístico de El Comercio

La fiscalía de Colombia confirmó este lunes 25 de junio que los cuerpos hallados en Tumaco, corresponden a los tres miembros del equipo de prensa del diario El Comercio de Quito asesinados en cautiverio por rebeldes disidentes de las FARC liderados por Alias «Guacho».

Los cadáveres, que fueron recuperados el jueves 14 de junio en una zona fronteriza, son de Javier Ortega (32 años), el fotógrafo Paúl Rivas (45) y el conductor Efraín Segarra (60), secuestrados el 26 de marzo, según el jefe del organismo, Néstor Humberto Martínez. «Se le ha informado a los familiares que los cuerpos pertenecen efectivamente a los tres periodistas ecuatorianos», dijo el fiscal de Cali, donde se llevaron a cabo los exámenes forenses y el cotejo de ADN que permitieron identificar plenamente los restos.
«Este horrendo crimen no va a quedar en la impunidad y muy tempranamente actuará la justicia para que se establezcan las responsabilidades correspondientes», sostuvo el funcionario en una breve declaración a la prensa. Los cuerpos ahora «serán entregados a las autoridades ecuatorianas, que ya dispusieron del transporte aéreo desde Cali para tal efecto», indicó el gobierno de Juan Manuel Santos en un comunicado difundido por la cancillería. Sin embargo, no precisó la fecha del traslado.

El equipo periodístico de El Comercio cayó en poder del grupo que dirige el exguerrillero Walter Arizala, alias de «Guacho», cuando realizaban un reportaje en la frontera donde operan bandas narcotraficantes. Pues el 20 de enero de este año genta de Guacho, habrían sido los responsables de detonar un artefacto en el cuartel de la policía de San Lorenzo, lo que motivó al Comercia a enviar un equipo de periodistas para recavar información del suceso y sobre la situación de los pobladores de la zona.

Los tres fueron asesinados en cautiverio en Colombia, según anunció el gobierno ecuatoriano el 13 de abril.
Los captores pretendían la excarcelación de allegados a «Guacho» presos en Ecuador, a cambio de la liberación de los rehenes.
Fueron tres meses de pasadilla para los familiares y amigos de Xavier, Paúl y Efraín que aún no terminan. Nadie a explicado exactamento dónde fueron interceptados los periodístas y por qué no se les brindó el apoyo policial, si tan peligrosa estaba la situación. El Comercio tampoco ha informado porque envió a los comunicadores si pedir resguardo.(I)