A los 25 años, Richard Carapaz renova una gloria olímpica para Ecuador

Por: Segundo Espinoza
 Lo de esta madrugada en Tokio (horario de Ecuador) fue una obra maestra de Richard Carapaz. Calidad, estrategia y valentía a lo largo de 234 km, para subirse al podio de oro como lo hizo Jefferson Pérez en Atlanta 1996.
Esculpido por el frío, la lluvia y el viento en los páramos carchenses, Carapaz hizo realidad algo que parecía un sueño para todo un país. El mismo Jefferson Pérez ya lo había vaticinado días antes: “Richard tiene las herramientas para ganar una medalla olímpica”. Quizás se refirió a que es un atleta que, además de cualidades físicas, tiene ese don para sobreponerse a las condiciones más adversas en una competencia.
A Tokio llegó con un brillante bagaje y trayectoria mundial (quinto en la clasificación) que le permitió hacer añicos los pronósticos a favor de los eslovenos como Tajer Pogacar, Primoz Rodric, ganadores del Tour de Francia (2020 y 2021 y la Vuelta a España 2019 y 2020, respectivamente), entre otras figuras de grandes eventos internacionales.
Como un auténtico capo del ciclismo mundial puso de manifiesto su experiencia en la ruta, para sacar provecho de sus rivales, cuando estos se mostraron mermados y confusos, a 24 km de la meta. Compitió con piernas, corazón y, sobre todo, con talento. Una obra maestra con la bandera tricolor en sus hombros.
Richard Carapaz se convierte en el primer ciclista latinoamericano en conseguir una medalla de oro olímpica en ciclismo de ruta. Histórico. Como históricas han sido sus hazañas en el Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España. Gracias Richard por ser un nuevo arquetipo del deporte ecuatoriano.
El Himno Nacional de Ecuador se volvió a escuchar en lo alto del podio olímpico de Tokio 2020, después de un cuarto de siglo. Dios quiera que estas escenas se repitan en estas mismas Olimpiadas. ¡Arriba Ecuador!