Mafias albanesas instalan escuelas de sicarios en Guayaquil.

Su aparición en Sudamérica ya se registraba en los inicios de los 2000, su primer punto de acción fue Colombia, aunque el paso de los años y la ambición por destronar a quienes eran los ‘dominantes’ hicieron que se expandieran a otros países con fronteras poco controladas.
Al menos 50 sobres de droga se le encontraron a la mujer que fue acribillada tras dejar a sus hijos en una escuela
Es así como Ecuador entró en el radar de las mafias albanesas y esto se ha evidenciado en el aumento de convenios de los emisarios de los grupos para el suministro de cocaína entre proveedores colombianos y varias mafias europeas.
La acción de estos grupos se centra en crear empresas fachada para realizar los envíos de alcaloides principalmente a los puertos de Amberes (Bélgica) y Róterdam (Países Bajos).
La “escuela de sicarios” en el cerro Las Cabras en Durán recluta a niños de 10 años para la venta de droga y los entrena para los crímenes
El diario británico The Telegraph reveló que las mafias también se encuentran impulsando las denominadas escuelas de sicarios con niños de hasta 10 años de edad en Guayaquil, en sectores como Pascuales. En estas se les enseña a cargar las armas, rastrear objetivos y asesinar.
Uno de los integrantes, que ya había matado a 45 personas en cuatro años, reveló que se espera que primero asesinen a alguien de una banda contraria o hasta su propia familia para así “demostrar lealtad”. En caso de negarse, ellos son los asesinados.
“Todos quieren un pedazo del pastel”, explicó Juan al diario británico sobre la lucha que tienen entre pandillas para así trabajar con los europeos.
Es que ahora los asesinatos no solo son entre ellos, también apuntan a los hijos, a fiscales y periodistas que revelan las conexiones que tienen.
The Telegraph cita a fuentes de inteligencia de Ecuador que indicaron que los albaneses están cooperando con varias pandillas en diferentes puntos de la cadena de suministro, viendo la que tiene más territorio y control para hacerla su preferida.
