Noboa deberá enviar proforma a la Asamblea luego de su posesión
Tras la posesión el nuevo gobierno del presidente Daniel Noboa, deberá asumir uno de sus principales retos, el presupuesto para el ejercicio fiscal 2024. Esa proforma experimentará varios desafíos debido a que el país tiene un déficit que superara los $ 6.000 millones de dólares, y con necesidades de financiamiento en el orden de los $ 11.000 millones.
El artículo 295 de la Constitución indica que el Ejecutivo debe presentar 90 días después de su posesión la proforma presupuestaria. Y que los siguientes años lo hará 60 días antes del final del año (1 de noviembre).
Los ingresos que tendrá Noboa para el 2024 se verán afectados por la caída de impuestos como el impuesto a la salida de divisas (ISD) que ya se reduce al 2 % en diciembre y la recaudación especial al patrimonio de las empresas. Además, el gobierno de Guillermo Lasso terminó enviando un decreto ley, durante su periodo tras la muerte cruzada, en el cual se bajaron ciertos impuestos.
El próximo año el gasto se vería presionado por el lado de los problemas que generaría el fenómeno de El Niño, los gastos en sueldos que se verán incrementados por el efecto de leyes que subieron dichos sueldos y por mayor contratación de personal (policía, médicos, profesores). Al tener un déficit inflexible, es improbable que se lo pueda reducir.
Para final del año, los atrasos podrían estar en $ 2.500 millones o $ 3.000 millones, asegura. Al 17 de noviembre los denominados atrasos (diferencia entre los gastos devengados frente a los pagados) estaban en $ 1.921 millones. Lo devengado hasta esta fecha alcanza $ 23.973 millones, pero lo pagado realmente es $ 22.052 millones.
Entre los principales rubros que están pendientes de pago están bienes y servicios con un atraso de $ 231 millones y transferencias y donaciones, entre ellas las del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), por $ 712 millones. A más de los atrasos quedan como pendientes las deudas con Seguridad Social, bonos, entre otros.
