Limpieza de quebradas para afrontar el invierno
En este año la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) desalojó 10.204 metros cúbicos de material arrastrado por las lluvias hacia las estructuras de captación existentes en 81 quebradas del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ).
La EPMAPS realizó, en este período, 71 intervenciones para limpiar el material acumulado en varias quebradas, entre ellas: El Rancho Bajo, San Antonio, Rumihurco, Shanshayacu, Clemencia, Ortega, Caupicho y Cornejo, que son las más vulnerables en época de invierno.
En el mantenimiento de la quebrada Cornejo, ubicada al sur occidente de la ciudad, por ejemplo, la EPMAPS intervino cinco ocasiones durante 2013 y en 2014 trabajó de manera preventiva desde el 3 al 17 de abril. Sin embargo, la fuerte lluvia del 10 de mayo causó una nueva acumulación de 4500 m3 de lodo, escombros y basura lo que obstruyó las rejillas de retención de sólidos y las ventanas de acceso al colector, sin causar desbordamiento.
Actualmente, personal de la EPMAPS trabaja en la limpieza mecánica y manual del material con la ayuda de una grúa de excavaciones profundas con capacidad de carga de cincuenta toneladas. Se prevé concluir esta actividad en los próximos quince días.
Las captaciones, ubicadas en las quebradas (45 en el centro norte y 36 en el centro sur de la ciudad) son consideradas sitios de alta vulnerabilidad debido a los efectos erosivos de las aguas lluvias que pueden provocar deslizamientos de los taludes y represamientos.
Durante 2013, la Empresa destinó USD 239.316 para la optimización y adecuación de las estructuras de las captaciones en las quebradas del DMQ. En total, se desalojaron 44.925 metros cúbicos de sedimentos.
Esta actividad requiere la intervención de maquinaria como grúas de excavación profunda, excavadora de oruga, volquetas, mini cargadoras, entre otras y se desarrolla durante todo el año de manera preventiva, correctiva y emergente, con el objetivo de garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de drenaje de la ciudad. Este es uno de los cuatro ejes del Plan Lluvias.
Las estructuras impiden que los sólidos que descienden de las quebradas ingresen a los colectores y redes del sistema de alcantarillado, de ahí la importancia del apoyo ciudadano para evitar que las quebradas se conviertan en botaderos de basura.
Para este año, se prevé invertir USD 500.000 en el mantenimiento de quebradas. También está programado un estudio para el mejoramiento estructural e hidráulico de las quebradas Rumihurco Alto y Bajo, Lea y Miraflores Alto.
