SUPERCOM Rechaza injerencia de la SIP

supercom La Superintendencia de la Información y Comunicación a la ciudadanía

El Artículo 1 de la Constitución de la República señala que el Ecuador es un Estado democrático, soberano e independiente, y que su soberanía radica en el pueblo, cuya voluntad es el fundamento de la autoridad.

Esta autoridad la ejercen única y exclusivamente los órganos de poder público competentes como son los que se ejercen desde las funciones Ejecutiva, Legislativa, Judicial, Electoral y de Transparencia y Control Social.

De igual manera, la Constitución y la Ley garantizan el derecho a opinar y expresar libremente el pensamiento de las personas, así como faculta a toda persona agraviada o cuya honra y reputación hayan sido afectadas por informaciones sin pruebas o inexactas, emitidas por los medios de comunicación; a obtener la rectificación, réplica o respuesta.

Por lo expuesto, este organismo de control rechaza la injerencia de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), cuyo pronunciamiento no representa los intereses de millones de ecuatorianos, que en un acto democrático votaron “SÍ” por la creación de una ley que regule a los medios de comunicación; y, cuya voz hoy ha sido revalorizada y rescatada del silencio al que fue sometida durante décadas, en tanto que en este proceso de democratización de la palabra, hoy en día la información se reconoce como un derecho constitucional y un bien público; así como la comunicación es exigida por nuestros ciudadanos ecuatorianos con estándares de calidad en virtud de haberse establecido como servicio público.

A la Sociedad Interamericana de Prensa le preocupa que esta Superintendencia haya sancionado a 37 medios de comunicación, pero nada se dice sobre los 113 ciudadanos y ciudadanas, que han llegado hasta este organismo con sus reclamos, advirtiendo que sus derechos de la información y comunicación fueron vulnerados; y, requiriendo la intervención de este Organismo Técnico de Control en cumplimiento del más alto deber del Estado que consiste en respetar y hacer respetar los derechos garantizados en la Constitución e irradiados en la Ley.

No hay peor violación a la libertad de expresión que el silenciamiento de las mayorías en beneficio de unos pocos. Esta Superintendencia no persigue, democratiza, pluraliza y da voz al pueblo.

En Ecuador ni un solo medio de comunicación ha sido cerrado por la vigencia de la Ley de Comunicación, misma que promueve el respeto a la honra y reputación de las personas, prohíbe la difusión de contenidos discriminatorios y violentos, protege los derechos de niños, niñas y adolescentes, algo que al parecer a este gremio internacional le resulta persecutorio y censurador.(Fuente Supercom)

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