Ataques insurgentes no paran. La guerrilla denuncia ‘falta de voluntad’ para acabar con paramilitares.

BOGOTÁ, AFP. La guerrilla comunista de las FARC reinició sus acciones armadas con ataques a infraestructuras en Colombia tras el fin de su cese al fuego unilateral anunciado hace una semana, indicó un informe del Centro de Recursos para el Análisis del Conflicto (Cerac).
«Las FARC reiniciaron su violencia mediante el uso de explosivos contra la infraestructura, como estaba previsto: se registraron seis explosiones intencionales, tres hostigamientos, una emboscada contra la Fuerza Pública, una instalación de un carro bomba y una amenaza», señaló el Cerac en un reporte.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron el pasado 22 de mayo el fin del cese al fuego unilateral que decretaron cinco meses atrás como señal de buena voluntad en las negociaciones de paz que mantienen desde 2012 en Cuba con el Gobierno de Juan Manuel Santos.
En la semana que transcurrió desde el fin del cese al fuego de parte de las FARC, el centro de estudios registró 12 acciones armadas que cuentan con evidencias que permiten atribuirlas al grupo insurgente.
Según el reporte de Cerac, el «número de acciones violentas realizadas en una semana (por parte de las FARC) corresponde a un 57% del total que realizó este grupo guerrillero en los cinco meses que duró el cese al fuego unilateral (21 acciones)».
«Se han reportado 1 policía muerto; además 6 civiles, 2 policías y dos integrantes de la Armada resultaron heridos», señaló el informe.
Cerac también registró cuatro combates contra la Fuerza Pública en los que «no se ha podido establecer la iniciativa de los hechos».
En estos enfrentamientos murieron 2 civiles, 3 integrantes del Ejército y cuatro guerrilleros, y 2 soldados resultaron heridos.
Por su parte, la guerrilla denunció ayer la «falta de voluntad» para acabar con el paramilitarismo en Colombia, y advirtió que sin su supresión «no podrá haber paz efectiva y duradera» en ese país.
«La falta de voluntad en acabar efectivamente con el paramilitarismo solo puede leerse por la sociedad colombiana como falta de voluntad para construir la paz», dijo el miembro de la delegación de paz de la guerrilla, Joaquín Gómez, al iniciar una nueva ronda de conversaciones con el Gobierno colombiano en La Habana.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) insistieron en «la puesta en marcha de un mecanismo» para estudiar y eliminar el paramilitarismo, que propusieron por primera vez al Gobierno en septiembre de 2014, cuando también le exigieron desclasificar «todos los archivos» sobre ese flagelo.
La Comisión Investigadora del fenómeno paramilitar «debe aclarar la historia y la actual situación de dichas estructuras (…), así como sus formas de operación, conducción, vínculos con entidades o agentes del Estado y fuentes de financiamiento», dijo el delegado de la insurgencia, Joaquín Gómez.
Las milicias paramilitares surgidas en los años 1980 para combatir a las guerrillas de izquierda, fueron oficialmente desmovilizadas en 2006.
Las autoridades reconocen que una parte de los paramilitares desmovilizados ha retomado sus actividades criminales ligadas sobre todo al narcotráfico.
La delegación del Gobierno no formuló declaraciones a la prensa a su arribo al Palacio de las Convenciones de La Habana, sede de las negociaciones de paz desde noviembre de 2012.
