Caravana fast Food 30 años producto de un sueño

Manucher Ashrafi, de Origen Iraní, es el creador de la cadena de restaurantes de comida rápida “Caravana”. Son 12 locales distribuidos en el centro, norte y sur de la capital y uno en Otavalo (Imbabura), es decir una caravana de restaurantes.
La historia de la Caravana se remonta al siglo XIX. En el viejo Oeste Norteamericano. Eran utilizadas con el nombre carromato, una especie de casa rodante que utilizaban los vaqueros para preparar los alimentos y dormir en las praderas durante los viajes en que movilizaban el ganado de un lado a otro. Estas carrosas eran tiradas por caballos. Posteriormente se fue perfeccionando, para la traslado de personas en los diferentes poblados. Este tipo de carruajes se utilizaban por migrantes europeos que posteriormente poblaron el Oeste Norteamericano.
Y es precisamente de esta historia que nace el sueño de Manuhcer Ashrafi, quien en 1985 crea la cadena de restaurantes «CARAVANA» a lo largo del distrito metropolitano de Quito.
El sueño surgió una noche luego de pensar en la búsqueda de una forma de vida para salir adelante. Tenía la idea de emprender ese negocio pero no sabía que nombre ponerle. Una noche pensé y vino a mi sueño el nombre de “CARAVANA” en un horizonte, un campo y así fue que tome la decisión, recuerda.
Ashrafi, llegó al Ecuador con su hermana en calidad de turistas allá por de año 1980.
“Yo tenía 27 años, cuando llegue al País procedente de IRAN, oriente medio, ahora tengo 57. Me encanto el ecuador, y ahora soy orgullosamente ecuatoriano. Y tengo dos hijos ecuatorianos”.
El miércoles 30 de septiembre de 2015, caravana cumplió 30 años de de servicio a la colectividad con sus 13 locales de comida rápida.

La cadena Caravana Fast Food se inicio con un pequeño local en las calles Carrión y Amazonas en la ciudad de Quito en 1985. Desde el inicio, Caravana Fast Food se destaco como una empresa ecuatoriana de comida rápida de prestigio con servicio de calidad. Gracias a su gran acogida, pudo expandirse en Quito y Otavalo, provincia de Imbabura.
Con la ayuda de DIOS pude seguir adelante. “Siempre he depositado mi confianza en Dios, en su grandeza, es él quien me ha permitido crecer. Así como nos demuestra mirar lo alto, y al mismo tiempo nos muestra el abismo, y a la vez nos enseña a volar y uno debe aprender a volar tan alto como sea posible según su capacidad, deseos y aspiraciones menciono esto porque durante los primeros 5 años de llegada al ecuador, tuvo muchos altibajos y complicaciones económicas para salir a flote; pero eso no fue impedimento para lograr su objetivo
Como anécdota manifiesta que cuando inició el negocio una hamburguesa costaba 40 sucres y una gaseosa costaba 13 sucres con 30 centavos; pero la intendencia de policía fijo un precio de venta de 13 sucres por gaseosa, muy por debajo del costo real. Pero que si él quería vender al costo del mercado tenía que tener el permiso de CETUR, Corporación Ecuatoriana de Turismo, que en esa época controlaba los bares y restaurantes.
Para tener la autorización de Cetur decían que debía tener por lo menos 5 juegos de mesas lo cual era imposible porque el espacio era muy pequeño. Pese a esas trabas siempre se mostro convenido de seguir adelante. “Hasta me llevaron preso por trabajar sin permiso”.
Finalmente la misma autoridad de control autorizo la venta al precio que estimen conveniente. Tal vez éramos un negocio pequeño pero con grandes sueños. A los largo de los años, los clientes nos brindaban mejores facilidades razón por la cual nos fuimos ampliando hacia diferentes sectores de la capital abriendo sucursales con mayor facilidad de atención al público.

El Ing. Ahmad Ashrafi, hijo mayor del empresario cuenta que en 1985 su padre empezó a vender papa fritas con hamburguesas y sus derivados, en aquellos tiempos tuvo una gran acogida y fue un boom porque en ese tiempo no había quien más venda estos productos. Con el pasar del tiempo el negocio se transformó por pedido de los clientes que con sus ideas aportaron para que se vendieran otros productos como el pollo brosterizado en 1992. En el año 2000 el negocio creció con mayor intensidad a tal punto que decidieron contratar más personal debido a la demanda.
Ahora el negocio está consolidado con 13 locales en Quito y uno en Otavalo. En la compañía trabajan actualmente 140 personas entre hombres y mujeres.
La tendencia es ahora ir a lo más saludable. Los productos que vende caravana son cien por ciento frescos, no trabajamos con productos congelados. “Nosotros despachamos diariamente nuestros productos que garantizan la salud de nuestros clientes, por eso somos los mejores”. Comentó.
En lo inmediato tienen previsto ampliar la cobertura en otros sectores de la ciudad y a futuro a nivel nacional.
El servicio es de persona a persona. Queremos que la gente venga a disfrutar no solo de nuestra comida, sino de nuestra experiencia.
¿ Por Qué el nombre caravana?. Mi padre una noche soñó sobre una caravana en un desierto y al siguiente día los plasmó en el negocio que emprendió y que ahora es un éxito. Caravana es ahora un nombre que está muy fuerte posicionado en el mercado, finalizó.

Margarita Cifuentes, asistente de gerencia, resalto que el propósito de las empresas más grandes y exitosas, es seguir siempre adelante mejorando y logrando la satisfacción de los clientes y este es el caso de nuestra compañía caravana Fast Food. Destacó el esfuerzo y dedicación de sus principales ejecutivos. Y dijo sentirse orgullosa de los logros de la empresa.

Alberto Guzmán, trabajador del local de la Veintinilla y 10 de agosto, en representación de sus compañeros, resaltó el esfuerzo de quienes con sacrificio han logrado que la compañía crezca, y se haya posicionado en una de las mejores.
Roger Sánchez, labora 19 años en la empresa, Xavier Barreto 24 años, Nicolás Imbaquingo 27 años, Juan Bedoya 19 años, Doris Jaramillo 16 años, Mario Orozco 23 años y Elizabeth Jiménez 15 años.

Hubo entrega de premios a los clientes, que resultaron favorecidos con la campaña “raspa y gana” por los 30 años de Caravano fast Food. Televisores leed, tables, mini componentes, refrigeradoras, cocinas y hornos microondas. Los ganadores recibieron sus presentes en presencia de los asistentes, lo cual demuestra la seriedad de sus ejecutivos para con sus clientes.

Dentro de las delicias que ofrece caravana a sus clientes se destacan los combos familiares y personales con pollo asado y broster, hamburguesas, papas fritas acompañadas de una variedad de carnes y una diversidad de postres. Así que no te quedes con las ganas y ven a degustar de la mejor sazón de CARAVANA FAST FOOD. En Quito y Otavalo a la hora que quieras.

