Asamblea retoma debate del Banco de Desarrollo Rural
El informe se sustenta en tres temas: la nueva estructura de créditos, creación de la Superintendencia de la Banca Pública y que funcione como entidad de primer y segundo piso.
En esta semana se ha previsto que la Comisión de Soberanía Alimentaria retome el análisis de la transformación del Banco Nacional de Fomento (BNF) en Banco de Desarrollo Rural (BDR). El objetivo es crear una entidad financiera que se vincule a las condiciones de ruralidad y de la realidad que tiene el sector agrícola del país, tal como lo informó el vocal de la Mesa, Ricardo Zambrano.
El asambleísta, quien fue coordinador de la subcomisión encargada de presentar el borrador del informe a los miembros del organismo parlamentario, reiteró que previo a conocer el documento definitivo aún se prevé que asista a la comisión el titular del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), Javier Ponce, a quien también se le entregó el informe, para que poco a conocer sus criterios al respecto.
El funcionario deberá proporcionar una copia del informe que esta Secretaría de Estado elaboró y entregó al presidente de la República, Rafael Correa, quien en uno de los enlaces sabatinos dijo que lo revisa previo al envío a la Legislatura.
Zambrano indicó que el informe elaborado por la subcomisión tiene puntos específicos que son: la nueva estructura de los créditos del banco, que deberán vincularse a las características productivas de los cultivos, es decir, que no se deben cobrar los dividendos sino hasta que se generen los ingresos. También, el establecimiento de una superintendencia para la banca pública, puesto que hasta el momento este sector está controlado por una intendencia dependiente de la Superintendencia de Bancos y Seguros sobre la base de los mismos parámetros de control que a la banca privada, lo cual no es factible ya que son realidades diferentes.
El BDR deberá funcionar como banca de primer piso prestando dinero directamente por medio de sus agencias a los clientes, y de segundo piso entregando recursos por intermedio de otras instituciones financieras, como cooperativas de ahorro y crédito, cajas de ahorro y bancos comunales.
