Atentado al estilo «Narco» en Esmeraldas.

San Lorenzo (Esmeraldas), el primer atentado en el país y similar a los registrados por décadas en Colombia y en México, puso el sábado 27 de enro del 2018 en relieve la alta convulsión en esta zona fronteriza del país. Allí hace tres semanas comenzó un reforzamiento militar ante el alto riesgo de un aumento de la violencia por las acciones de seguridad de las fuerzas militares y policiales colombianas contra el narcotráfico, la delincuencia criminal organizada y la disidencia de la guerrilla que podría empujarla hacia el territorio ecuatoriano.

El estallido del artefacto explosivo, registrado a las 01:30 de l sábado, destruyó el 95 por ciento de la infraestructura del comando policial y afectó a unas 63 viviendas, de las cuales 38 han sido evacuadas. También dejó 28 heridos leves, entre ellos los cuatro policías que estaban de guardia en el edificio y que sufrieron cortes en diversas partes del cuerpo por las esquirlas de vidrio de los ventanales, de los que no quedó nada.

Tras el ataque se declaró el estado de excepción en los cantones San Lorenzo y Eloy Alfaro y se dispuso un nuevo e inmediato reforzamiento militar y policial en toda la provincia de Esmeraldas, que es una zona caliente por la confluencia de varios actores criminales como delincuentes comunes, bandas criminales y traficantes de drogas, precursores químicos, armas y municiones.

“La situación es complicada”, dijo ayer Darwin Jarrín, comandante de Operaciones Navales y jefe del Comando Operacional Marítimo, quien precisó que la Armada está trabajando con todo el contingente posible, en una provincia considerada estratégica por los narcotraficantes por la cercanía con Colombia y la salida al mar.

El ministro del Interior, César Navas, descartó que el ataque a la unidad policial fuese un acto terrorista de grupos subversivos y el presidente Lenín Moreno precisó que el atentado está ligado a bandas de narcotraficantes que han sido golpeadas por las fuerzas de seguridad del Estado. No obstante, dijo, que “estos actos no detendrán ni debilitarán los esfuerzos por tener un país más seguro”.

 

Un contingente de militares del Batallón de Infantería de Esmeraldas brinda, desde la madrugada, seguridad en la zona, mientras que otros grupos fueron destinados a patrullajes y control de otros sectores del cantón.

La Fiscalía, por su parte, inició inmediatamente las investigaciones sobre el hecho de que los explosivos estaban en un vehículo que fue abandonado en el parqueadero ubicado en la parte posterior del edificio. Otros cinco automotores parqueados en la misma zona también fueron destruidos.

Según el coronel William Martínez, jefe de la unidad policial destruida, fueron las inspecciones del equipo de criminalística las que determinaron que el ataque fue con un coche bomba.

El radio de afectación de la onda expansiva fue de 50 metros a la redonda, por lo que también hubo daños graves a las viviendas de la población civil que tuvo que ser evacuada y que recibe atención por parte de los ministerios de Salud, Inclusión Social, Riesgos y Vivienda, cuyos representantes llegaron ayer a la zona para brindarles atención.

Los vecinos contaron que al principio pensaron que había ocurrido un terremoto, como el registrado el 16 de abril, porque la explosión destruyó techos y las ventanas de al menos 63 casas. Personal de los ministerios hará inspecciones para establecer si hay más daños materiales.

La policía encontró los primeros indicios que le hacen sospechar que el atentado contra el comando policial de San Lorenzo fue cometido por una organización delictiva vinculada al narcotráfico. Y sobre esa base, arrancó la investigación de la Fiscalía General del Estado que durará sesenta días.

Un contingente de agentes del GIR, GOE, GEMA y de la Policía Judicial de otras provincias arribaron a San Lorenzo para reforzar la seguridad en ese cantón. (Tomado de Expreso.ec).