Contraloría detectó irregularidades en concurso de frecuencias

 

Un examen especial de la Contraloría General del Estado detectó irregularidades en el concurso de adjudicación de 1.472 frecuencias de radio y televisión, organizado en el 2016 por el gobierno del entonces presidente Rafael Correa.

El informe borrador  señala que tres grupos fueron beneficiados al concentrar la mayor cantidad de frecuencias.

Juan Carlos Solines, vocero del Observatorio de Frecuencias, indicó que estas irregularidades que se denotan en el informe, «seguramente caerá en la nulidad total del proceso».

César Ricaurte, director de Fundamedios, apuntó que la Contraloría debe dar de baja el concurso y determinar responsabilidades penales de esta concentración y corrupción.

Tras evidenciar las supuestas irregularidades en la administración anterior, el Cordicom y la Arcotel tendrán cinco días para presentar pruebas de descargo. Luego, la Contraloría emitirá un informe definitivo.

El equipo de auditoría identificó como grupo A al vinculado al radiodifusor Jorge Yunda y determinó que usó 12 empresas para concursar por 46 frecuencias (4 de televisión y 42 de radio). De ellas, 37 pasaron a la segunda etapa y se entregaron ya 5 títulos habilitantes.

El grupo B, vinculado al empresario mexicano Ángel González, usó 18 empresas para postular por 19 frecuencias matrices y 85 repetidoras. Las 104 frecuencias pasaron a la segunda etapa y ya fue entregado el primer título habilitante para una frecuencia de radio.

El grupo C, relacionado al empresario Lenín Andrade, uso cinco empresas vinculadas para concursar por 13 frecuencias (11 de radio y dos de televisión), de las cuales cinco fueron calificadas para la segunda etapa y ya se entregaron los dos primeros títulos habilitantes.

Televisión Satelital

La Contraloría también encontró irregularidades en el caso de Televisión Satelital, de Ricardo Rivera, tío del exvicepresidente Jorge Glas.

Ese canal participó por cuatro frecuencias, pero no cumplió con los requisitos, por lo que fue descalificado, pero la Arcotel, con un acto administrativo decidió habilitarlo para que siga el proceso, según la auditoria.

Ahora, el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación (Cordicom) y la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) tendrán cinco días para presentar pruebas de descargo. Tras esta instancia, la Contraloría elaborará un informe definitivo.

Juan Carlos Andrade, hijo del empresario mencionado, cree que la Contraloría cometió un error.

“Una cosa es Capital Televisión, personalmente Juan Carlos Andrade, Lenín Andrade; otra cosa es, de pronto, Radio Capital, que es el abogado Luis Andrade, pero jurídicamente somos dos personas distintas que tributamos diferente que pagamos nuestros tributos diferentes cada uno”, expresó Juan Carlos Andrade, empresario manabita.

En las reformas a la Ley Orgánica de Comunicación, no se menciona para nada este tema.

Subastar el espectro radioeléctrico como si fuere un lote de autos viejos, pone en evidencia la falta de criterio del gobierno y sus organismos para adjudicar una frecuencia.

Tal como está estructurado este sistema se presta para la extorsión ya que al poner ciertos requisitos para ser considerado conlleva a que exista un negociado, es decir se adjudica la frecuencia al mejor postor; peor aún si no estas alineado con el gobierno de turno, con mayor facilidad le revertirán la frecuencia al concesionario.

Concesionar 10 años, renovar por 10 años más y a la tercera que la freceuncia entre en subasta, pone en manifiesto, el negocio de las freceuncias.

¿Porque no se permite hacer empresa y que los herederos del concesionario de la frecuencia den larga vida a un medio de comunicación, al crear una empresa familiar?

La respuesta es sencilla, mis amigos. No es negocio cobrar solo por el arriendo de la frecuencia. Acuérdense que ya hubo un intento de negocio con el espectro. El cantante Gerardo Morán denunció haber pagado 60 mil dólares por abono para que le adjudiquen una frecuencia de radio, pues pedián en el 2017,  200 mil dólares.

Un periodista sencillo de los tantos que existimos en este País, jamás podremos lograr que se nos adjudique una frecuencia, porque para eso hay que tener mucho dinero.

Hasta ahora no se han presentados los lineamientos técnicos que sustenten el reparto de frecuencias de 33 por ciento para el sector público, 33 para el sector privado y 34 para las comunidades. Con este sistema han saturado el dial, las radios comunitarias nisiquiera funcionan por falta de presupuesto.

Por simple politiquería adjudicaron a 14 nacionalidades radios comunitarias, sin preparación a quienes las iban a administrar. Hoy en día todas están en quiebra, es más nisiquiera existen los equipos, deben  fuertes sumas de dinero por concepto de pago de luz y arrendamiento de la frecuencia. (El Video es tomado de la Televisora Ecuavisa)