La fuerza pública retoma control de las cárceles
Tras la emisión del decreto por grave conmoción interna, el presidente de la República, Guillermo Lasso, dispuso la intervención inmediata de las fuerzas del orden para retomar el control de los centros penitenciarios.
El documento dispone la movilización y participación de las Fuerzas Armadas en coordinación con el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores. SNAI, de acuerdo a la Constitución y a la Ley.
De acuerdo al SNAI, al momento, los reos en huelga de hambre pertenecen a cárceles de las provincias de Imbabura, Napo, Chimborazo (2), Tungurahua, Azuay, Cañar (2), El Oro, Loja, Guayas, Cotopaxi y Pichincha.
Un militar resultó herido tras la intervención ejecutada este martes 25 de julio, según confirmó Nelson Proaño, jefe del Comando Conjunto.
En tanto que sobre la toma de rehenes a los servidores del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria, el Gobierno señala que en caso de mantenerse podría generar el incremento de la hostilidad, conllevando a la perdida de vidas de estos servidores, «con el objetivo de desacreditar la imagen del Estado».
Actualmente, en la Penitenciaría se encuentran recluidas 5.666 personas privadas de libertad, y, de acuerdo a lo detallado en el decreto, los generadores de conflictividad, en esta ocasión, son las PPL de los pabellones 8 (Tiguerones) y 9 (Lobos), que mantienen constantes disputas.
El Ministro del Interior Juan Zapata escribió en su cuenta de twtter lo siguiente.
Las fuerzas del orden toman el control de los centros de privación de la libertad.
Debemos unirnos más que nunca para combatir las amenazas que enfrenta el Estado.
Tendrán respuestas contundentes de @PoliciaEcuador y @FFAAECUADOR.
Bien por las acciones de las fuerzas combinadas del orden; pero desde cuando se permitió que los reos se apoderen y tomen el control de los recintos carcelarios. Qué es lo que está sucediendo, acaso la policía no se siente capaz de ejercer su liderazgo e imponer respeto y orden.
Desde cuando, pues, los reos mandan en las cárceles, ya basta, háganse respetar como institución, la delincuencia es quien debe temblar y estar arrinconada, no la delincuencia arrinconar a quienes deben ejercer el control. Así como hoy, deben sacar a todos de los pabellones y hacer un barrido, y hacerles saber quien manda a quien.
La decisión que regirá por 60 días consta en el Decreto Ejecutivo 823, firmado este lunes 24 de julio. Que esto sirva para hacer las modificaciones carcelarias y que el control lo ejerza la fuerza pública y no los reos que desde las cárceles ordenan quien vive y quien muere.
En Ecuador hace falta una verdadera política de rehabilitación, crear escenarios para hacer una selección de privados de libertad, es decir, una clasificación de personas, para, según el delito cometido recluirlos en centros que no los contamine. Un ejemplo claro, un padre de familia que cae en prisión por deuda de pensiones alimenticias, lo meten en el CPC, Centro de Detención Provisional, y ahí se queda por un largo tiempo, durante todo ese lapso ese ciudadano, es asechado, vejado y extorsionado, por quienes controlan los pabellones.
Esto de las pensiones es un tema complejo que lo analizaremos más adelante, pero lo traigo a colación para comparar, cómo mezclan a gente sana con delincuencia común.
Volviendo al tema, la Asamblea debe por cuenta propia elaborar leyes, para que se creen verdaderos centros de rehabilitación social. Utilizar las haciendas incautadas a los narcos, para el cultivo, y que los mismos reos produzcan las hortalizas, para las cárceles, guarderías orfanatos, etc. Esto para citar un ejemplo, hay muchas cosas que se pueden hacer para una buena rehabilitación, crear talleres de carpinterías, elaboración de adoquines, bloques, entre otros. Que los privados de libertad se sientan útiles.
Alguna vez le comenté a un congresista, sobre aquello, me dijo que eso era explotación, pero para eso se los elige, para que hagan las leyes que el País necesita.
