En Ecuador ejercer el periodismo se ha vuelto peligroso

Quito, 26 de julio de 2023. Los gremios periodísticos  piden al Estado tomar acciones para precautelar la seguridad de los periodistas y trabajadores de los medios de  comunicación.

En lo que va del año 2023  son cuatro los periodistas que han abandonado el país por supuestas amenazas contra su integridad.

Los periodistas Andersson Boscán y Mónica Velásquez, su esposa, abandonaron Ecuador la tarde del martes 25 de julio de 2023 por  amenazas e intimidación.

 “Nos alertaron que entró un equipo a Ecuador para atentar contra la vida de Andersson y Mónica”, dice Luis Eduardo Vivanco luego de denunciar amenazas.

Los cuatro comunicadores que han dejado Ecuador son los siguientes:

Karol Noroña de GK

El 28 de marzo pasado el medio digital GK informó que sacó de Ecuador a Karol Noroña, una de sus periodistas, por una situación que “amenaza su vida e integridad física”, tras una cobertura de la crisis carcelaria y el crimen organizado.

El medio digital explicó, en nueve puntos, las razones por las que tuvo que salir de territorio ecuatoriano la reportera.

En el primero se indica que el 24 de marzo desplegaron “un protocolo de seguridad y un operativo de emergencia para sacar del país” a Noroña.

Lissette Ormaza de Majestad Televisión

La comunicadora es la segunda que abandonó el país en 2023. El pasado 20 de junio la periodista del canal Majestad TV de Santo Domingo, sufrió un accidente con su vehículo cuando otro automóvil desde el carril contrario la encerró, obligándola a desviarse hacia una zanja.

Ormaza relató en esa ocasión haber recibido amenazas previas y posteriores al choque y las atribuyó a una investigación que realizó sobre otro siniestro vial en el que murieron dos personas.

El reportaje al que hacen referencia las personas que la amenazaron se publicó el 15 de junio. El siniestro se registró en el cantón Flavio Alfaro, provincia de Manabí, y recogió testimonios de los familiares de una víctima mortal y de los sobrevivientes, quienes denunciaron que hubo fallas mecánicas y un exceso de pasajeros en la flota del bus que se accidentó, recoge Fundamedios.

“Ya sabes de lo que somos capaces, tu periodismo no nos asusta y la próxima no será un accidente, será una bala en tu frente”, fue uno de los mensajes que recibió la comunicadora meses atrás.

Andersson Boscán y Mónica Velásquez de La Posta

Con los periodistas Andersson Boscán y Mónica Velásquez, su esposa, de La Posta, suman cuatro los comunicadores que han dejado Ecuador la víspera para ponerse a buen recaudo.

“Responsabilizamos al presidente Guillermo Lasso por lo que pueda suceder con la seguridad de este equipo periodístico. La Posta seguirá haciendo su trabajo confiado en que este país merece la verdad y un periodismo libre”, sentencia la misiva.

La decisión de dejar Ecuador “se ha tomado tras una responsable evaluación de los hechos, la confrontación de distintas fuentes y la sugerencia de representantes de seguridad internacionales”, refiere el medio.

La Posta asegura que lamentan profundamente “el ambiente peligroso y hostil que vive el periodismo nacional, amenazado por el crimen organizado y por un Estado que se ha convertido en un peligro más que en una garantía natural”.

Aseguran que, además de las amenazas de la delincuencia, han vivido un vendaval de acciones de retaliación por parte del Ejecutivo en evidente venganza por lo descubierto con su trabajo periodístico.

“Nos alertaron que entró un equipo a Ecuador para atentar contra la vida de Andersson y Mónica”, dice Luis Eduardo Vivanco luego de denunciar amenazas

Fundamedios replicó la noticia de la salida de los comunicadores y asegura que tuvo acceso a una carta redactada por ellos en la que se detallan las diferentes amenazas a las que han sido expuestos.

En Ecuador el abuso y la vulneración a los Medios de Comunicación y periodistas se generó, con los abusos que en su momento hizo la desaparecida Superintendencia de la Información y Comunicación, creada en el año 2013 tras la aprobación de la nueva Ley de Comunicación por parte de la Asamblea Nacional. La Ley en sí no era mala, tenía muchas cosas buenas; pero se utilizó para arremeter contra los medios.

 A nadie le gusta que le digan la verdad. La tarea de acabar con la corrupción es de todos, pero cuando se dicen las cosas, alguien resulta afectado, entonces, amenazan y ordenan asesinar. Cada año la Corrupción se apodera de cientos de miles de millones de dólares que son del pueblo ecuatoriano, los medios deben callarse ante esos acontecimientos?. No decir nada y hacerse de la vista gorda, es lo que quieren, mientras el País está sometido por la delincuencia.

Este medio se solidariza con los compañeros que han tenido que abandonar el País, por denunciar la corrupción, en algunos casos, decir las cosas claras, en otros, y por defender la libertad de expresión. Que hayan tenido o no la razón, solo el tiempo lo dirá.