Primera fase de la Ruta Viva está consolidada
Sobre una longitud de 214 metros, la Vía de Integración de los Valles, más conocida como ‘Ruta Viva’, integra un nuevo trayecto indispensable para su progreso: el puente sobre el río San Pedro. Dos tableros independientes de 3 carriles cada uno, en sentidos contrarios, están disponibles para la circulación diaria de miles de vehículos.
El alcalde de Quito, Augusto Barrera, estuvo presente en la prueba de carga del puente, al que atravesaron tres volquetas que acumulaban un peso de aproximadamente 120 toneladas, lo que avaló que la superficie está apta para el tránsito. Según el titular del cabildo, el puente sobre el río San Pedro “es un eslabón clave” de la Ruta Viva, y estará habilitado en los próximos meses cuando el trayecto de esa vía siga consolidándose hacia el oriente del distrito y esté finalizada la conexión con la vía Intervalles, cuyo diseño será compatible con el proyecto de ampliación a cuatro carriles que el Consejo Provincial de Pichincha ejecutará en esa autopista.
La construcción del puente sobre el río San Pedro corresponde a la fase 2 de la Ruta Viva, que globalmente tiene un avance del 20%. Entre otras tareas que actualmente se cumplen en esa etapa, está el relleno de los colectores ubicados en la vía Intervalles y en el sector de La Cerámica, así como la edificación del puente sobre el río Chiche. Respecto a las expropiaciones, la principal autoridad de la ciudad calcula que están cubiertas en un 90%.
Respecto a esa última obra, el burgomaestre también inspeccionó el avance que, de acuerdo a estimaciones de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, tiene un avance cercano al 55%. Las cimentaciones y células triangulares (pilas frontales y dorsales) están concluidas, y en los próximos días se ejecutará la construcción de los tableros centrales de los puentes, mediante un mecanismo denominado técnicamente como ‘volados sucesivos’.
“Los puentes están totalmente financiados” señaló el alcalde Barrera, y explicó que el Municipio de Quito estableció con la Corporación Andina de Fomento (CAF), un modelo de contrato de precio fijo, que evita que el costo de la obra se modifique en el transcurso de su ejecución. El valor total de construcción de ambas infraestructuras es de 69,4 millones de dólares y está a cargo de la compañía constructora Puentes y Calzadas Grupo de Empresas S.A
En el sitio donde confluirán la Ruta Viva y la vía Interoceánica, está en construcción el intercambiador de Puembo, que comprende dos puentes aporticados con cimentación profunda sobre pilotes y tableros curvos en hormigón. Esa obra contribuirá a la construcción de la Fase 3 de la Ruta Viva en el futuro, la cual conectará a Puembo con el redondel de Alpachaca, a las puertas de la ciudad aeroportuaria.
La Ruta Viva es un proyecto del Municipio de Quito, que conectará el centro urbano de la ciudad con las parroquias de Cumbayá, Tumbaco, Puembo, Tababela y Pifo, a lo largo de 12,9 km. La vía se despliega paralelamente a la avenida Interoceánica, para convertirse una solución de las congestiones de tráfico que se presentan continuamente en Tumbaco y sus poblados vecinos. El burgomaestre espera que la futura administración municipal culmine el proyecto, porque considera que “esto va a transformar la conectividad de la ciudad”.
La Fase I de la Ruta Viva ya está completamente operativa. Empieza, en su extremo occidental, en el intercambiador ‘Auquitas’, localizado sobre la avenida Simón Bolívar, en el sector de San Juan Bautista Alto. Desde allí, la vía se dirige hacia el valle de Cumbayá, pasando por la zona de San Patricio, hasta llegar al intercambiador Lumbisí. Desde ese punto la Ruta Viva se conecta, mediante un trayecto denominado escalón, con el intercambiador Auqui-Primavera, en la avenida Interoceánica. Además, se extiende hasta el puente sobre el río San Pedro, para completar los 5,5 km de la primera etapa del proyecto.(A-Reinoso)
