Vacío legal en Muisne tras la muerte de Vera

walkerveEl asesinato de Walker Vera, alcalde electo del cantón esmeraldeño, Muisne, no solo deja perpleja a la ciudadanía, a su partido (PAIS) sino también al Consejo Nacional Electoral (CNE).

La ley es clara: en caso de ausencia absoluta de la máxima autoridad municipal, el vicealcalde (nombrado por los concejales en su primera reunión) deberá asumir el cargo.

Pero la complicación también es clara: Vera, a quien se le entregaron las credenciales el viernes, debía asumir mañana las funciones como alcalde. Su asesinato, entonces, deja a la autoridad electoral y a Muisne en un «vacío legal», tal y como lo calificó el vocal del CNE, Juan Pablo Pozo, durante una rueda de prensa.

El organismo prepara desde ayer un informe jurídico que trate de aclarar las dudas sobre una situación inédita en el país. Pero las posibles cartas legales ya se dejan ver sobre el tablero.

La primera opción es básica, remitir una consulta a la base de las interpretaciones jurídicas, la Corte Constitucional (aunque, por tratarse de un cargo de elección popular, también podría extenderse la consulta a la Procuraduría).

Sin embargo, los voceros oficialistas no descartan otras vías como que el concejo municipal se autoconvoque para designar a un vicealcalde que, luego, asumiría el sillón vacío. Allí los números no conceden espacio a las predicciones: dos puestos son de PAIS, dos de Avanza y uno del MPD.

Y, aunque parezca la opción políticamente más complicada, una tercera votación se incluye en la lista de probables. Tercera. Sí. Muisne fue uno de los cantones que, el pasado 23 de marzo, repitió el sufragio tras registrar altercados.

Fue entonces cuando Walker Vera, en su tercera candidatura, se impuso con poco más de dos mil votos. Tenía 42 años y pasión por la educación, pues no solo tenía en la pared dos títulos como administrador de empresas e ingeniero comercial, sino que se encontraba en el último ciclo de la carrera de Derecho.

Seis disparos, a menos de 100 metros de su domicilio, terminaron con la vida de un político que denunció amenazas de muerte durante su última intervención pública, el viernes pasado, cuando concedió una entrevista a una emisora radial local, en la que también advirtió sobre actos de corrupción al interior del municipio.

El alcalde saliente es Carlos Acevedo, un exmilitante del Partido Roldocista Ecuatoriano (PRE), que participó en la destitución de Ángel Bernal como burgomaestre de esa ciudad, hace dos años.

En el ambiente político, más allá del luto y despedidas que se han dejado oír en PAIS, pero también en voces opositoras como Lourdes Tibán, la atención se centra en la seguridad.

El Gobierno teme que Esmeraldas se descontrole y, como primera medida, se ha concedido personal de seguridad para todos los alcaldes de una provincia conmocionada por la violencia.(Expreso)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*