La migración irregular hacia Estados Unidos continúa pese a los controles peligrosas.

Quito. 25 de junio de 2025. El drama de la migración de ecuatorianos persiste, mientras el Gobierno alista una campaña para que se queden.

William Murillo, director de la Organización 1800 Migrantes, indicó 2025 que pese a que están cerrados los pasos entre Estados Unidos y México, la gente se da modo para tratar de llegar a la frontera e intentar cruzarla.

Desde el inicio de su segundo mandato como presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha impulsado su promesa de las deportaciones masivas de indocumentados que iniciaron con los migrantes que tienen antecedentes penales.

Murillo experto en migración explicó que, conforme cambian las rutas o condiciones para viajar, también cambian los precios.

Los coyoteros podían cobrar entre USD 10.000 y USD 12.000 por un viaje a Estados Unidos hace algunos años. Cuando México comenzó a exigir visa para entrar en ese país los costos podían llegar hasta USD 15.000 y tras el cierre de pasos oficiales podría llegar hasta USD 20.000. Por casos como estos, se puede requerir de hasta de unos USD 30.000.

Pero no es todo. El coyotero sabe que «su cliente» va a reencontrarse con su familiar que tiene las condiciones económicas para cubrir, incluso, costos de rescate cuando son víctimas de secuestros.

A mediados de 2024, muchos ecuatorianos emprendieron la peligrosa ruta de la Selva del Darién: Guayaquil-Rumichaca (Colombia)- Panamá-Costa Rica-Honduras-Guatemala-México. Más de 300.000 personas cruzaron esta peligrosa zona de selva hasta finales de ese año.

Hasta mayo de 2025, el flujo de migrantes por el tapón del Darién había caído drásticamente en un 99,7%, según el gobierno de Panamá. 

La otra crisis en el Darién: El retorno de miles de migrantes, entre ellos ecuatorianos, que no pudieron llegar a Estados Unidos

Murillo explica que esta ruta era tomada por quienes huían de la pobreza, de las extorsiones, por quienes no podían pagarse otra ruta.

El tema migratorio es bastante complejo, tiene que ver con la falta de empleo, la inseguridad y la reagrupación familiar. Por otro lado, está la corrupción que impera en los gobiernos de la Región; se roban los recursos del pueblo, no hay reparto equitativo de las riquezas, obra pública que triplica los costos, entre otros.