Colombia anuncia operación militar conjunta con Ecuador en la frontera común.
Las Fuerzas Militares y la Policía de Colombia, en coordinación con autoridades ecuatorianas, pusieron en marcha una ofensiva conjunta contra el narcotráfico y el crimen transnacional en la frontera común, informaron el domingo 1 de marzo de 2026 fuentes colombianas.
La falta de cooperación en esa zona llevó al presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, a imponer el mes pasado aranceles del 30% a las importaciones Colombianas, lo que dio pie a una guerra comercial, en la que Ecuador aumentó esa sobretasa al 50 % a partir del 1 de marzo del año en curso.
El Ministerio de Defensa colombiano explicó que se trata de la Operación Binacional Espejo, que busca contrarrestar las acciones de grupos armados ilegales que financian sus actividades mediante economías ilícitas como el narcotráfico, el contrabando, la minería ilegal y la extorsión.
Según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, ambos países identificaron y priorizaron cinco zonas estratégicas, una marítima y cuatro terrestres, en las que habrá presencia permanente de uniformados colombianos y ecuatorianos.
Del lado colombiano, más de 20.000 uniformados fueron desplegados en los departamentos fronterizos de Nariño y Putumayo, donde operan disidencias de las FARC y otras organizaciones criminales vinculadas al tráfico de cocaína.
Las autoridades también dispusieron helicópteros, drones y sistemas antidrones, patrulleras oceánicas y costeras, así como embarcaciones fluviales para reforzar las operaciones de control territorial, detección y destrucción de infraestructuras ilegales.
«No se descarta el empleo de bombardeos» y «el apoyo de Estados Unidos, con inteligencia, será fundamental», dice el comunicado del ministerio de Defensa, compartido con medios.
La «amenaza» son los grupos criminales, «no las naciones», dijo en un video el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
En los últimos tres días fueron destruidos al menos 46 laboratorios de procesamiento de drogas, agregó la información.
Los empresarios ecuatorianos, consideran que esta guerra de aranceles, pone en riesgo el empleo, y las buenas relaciones comerciales entre ambas nacionaes.
