Emergencia nacional en Ecuador por las lluvias

El Gobierno declaró emergencia nacional la medianoche del jueves 12 de marzo de 2026 ante el impacto de la temporada lluviosa “en la población, la red vial, la infraestructura y los medios de vida”. La decisión fue adoptada por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para reforzar la respuesta frente a las afectaciones registradas en el país y durará 60 días.

Las lluvias han provocado graves consecuencias humanas y materiales en Ecuador. Hasta el momento se registran 11 fallecidos, principalmente por derrumbes, además de 24 personas heridas y 3.752 damnificadas. Se reportan daños: 82 viviendas destruidas, 844 unidades educativas con afectaciones funcionales, 31 centros de salud afectados, 19 puentes colapsados y alrededor de 35 kilómetros de carreteras dañadas.

La Secretaria de gestión de Riesgos  detalla que, por los efectos de las lluvias, se han activado 17 COE provinciales, 82 cantonales y 17 declaratorias de emergencia local.

“La afectación se ha extendido de manera generalizada en el territorio, registrándose impactos en el 100% de las provincias y en el 85,58% de los cantones, con consecuencias significativas sobre la población, viviendas e infraestructura crítica”, agrega el documento, firmado por Carolina Lozano, secretaria nacional de Gestión de Riesgos.

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Qué implica la emergencia

La Resolución SNGR-48-2026 modifica la Resolución SNGR-40-2026 emitida el 27 de febrero, en la cual se declaraba una emergencia regional. La nueva disposición amplía las mismas medidas (inicialmente contempladas para ocho provincias) a escala nacional.

En ese contexto, se contemplan las siguientes medidas:

 Disponer la activación de todas las entidades de los diferentes niveles de gobierno presentes en los territorios afectados, para la atención y respuesta a la emergencia en función de las prioridades y brechas que determinen el Comité de Operaciones de Emergencia del nivel territorial que corresponda”.

Disponer a los Comité de Operaciones de Emergencia Cantonales Provinciales se priorice la alerta temprana a la población, las medidas orientadas a la evacuación de la población en zonas de riesgo ante eventos previsibles, la organización y despliegue de equipos de primera respuesta, de evaluación inicial de necesidades y de gestión de alojamientos temporales; así como garantizar la asistencia humanitaria a la población afectada o damnificada, la implementación de alojamientos temporales y la rehabilitación temprana.

Disponer a los Gobiernos Autónomos Descentralizados Cantonales y Provinciales que en el ámbito de sus competencias exclusivas y de las otras que determine la Ley, desarrollen las acciones para fortalecer la capacidad de respuesta ante los impactos causados por la época lluviosa, a fin de precautelar la vida de las personas, infraestructuras, bienes, servicios y otros que corresponden a sus competencias.

Las lluvias en Ecuador han causado la muerte de 11 personas desde el inicio de la temporada invernal en 2026. Recientes emergencias han dejado víctimas en varias provincias, incluyendo Guayas y Azuay, donde se reportaron casos de un niño y un hombre que fallecieron debido a inundaciones y deslizamientos de tierra. Las condiciones climáticas han sido severas, afectando a miles de familias.

Además de las pérdidas humanas, las lluvias han dejado 3,752 personas damnificadas y daños en 82 viviendas y 19 puentes. Se han contabilizado 1,662 eventos adversos relacionados con la tormenta que han impactado a 190 municipios y 590 parroquias. En respuesta, el Gobierno Nacional ha declarado una emergencia para facilitar la atención a los afectados y ha establecido diferentes niveles de alerta en varias provincias.