Código Penal, en revisión para su segundo debate
La comisión de justicia y estructura del Estado de la Asamblea Nacional inició el estudio, para segundo debate, del proyecto de nuevo Código Penal. Mauro Andino, presidente de laComisión, anunció un cronograma que incluye sesiones maratónicas los días lunes, miércoles y viernes de la próxima semana “hasta que el cuerpo aguante”, con el fin de agotar el análisis de los tres libros del código. La sesión de ayer se centró en los primeros 62 artículos del proyecto de ley.
La sistematización de los aportes del primer debate consistió, entre otras cosas, en un trabajo de revisión y unificación de las tendencias penales, corrientes doctrinarias y teorías del delito que sustentan el Código.
El nuevo cuerpo legal, que sutituirá al que ha estado vigente por 85 años, contiene algunas novedades importantes: registra la figura de la imputabilidad de las personas jurídicas y no solamente sus representantes; incorpora las infracciones a la Ley de Tránsito como tipos penales; consagra la acumulación de penas hasta por 40 años; despenaliza los 16 tipos de delitos relacionados con la injuria y conserva solo dos: la calumnia y la difamación; define el encubrimiento como un delito autónomo; incluye como nuevos delitos el causar pánico económico o pánico financiero…
Según explicó el presidente de la Comisión, Mauro Andino, la imputabilidad de las personas jurídicas puede relacionarse con una serie de delitos tan graves como el tráfico de órganos y de personas y la exclavitud.
Al comienzo de la sesión, los asambleístas recibieron en comisión general a una delegación del Consejo Consultivo de la Niñez y Adolescencia. Joffre Vélez, un joven vinculado a este debate desde los tiempos de la Asamblea Constituyente, cuando era un adolescente, defendió una propuesta que parece ser de consenso en la Comisión: que la edad mínima de imputabilidad de un delito penal sea 18 años.
“Los adolescentes en conflicto con la ley penal -dijo- no debe ser castigados como adultos pues requieren de centros de rehabilitación específicos bajo un sistema de justicia especializada”. Este criterio ya está incluido en el proyecto de ley y no parece haber intención para cambiarlo.
Según se reconoció en la Comisión, una de las mayores dificultades de la redacción del Código es lo que se conoce como dosimetría: qué sanciones deben fijarse para cada delito de manera que éstas sean proporcionales a su gravedad, desde el genocidio hacia abajo.
