Ecuador maneja un estricto protocolo sanitario para enfrentar la amenaza del ébola
Un protocolo de seguridad sanitaria para detectar, evacuar y aislar a pacientes y la dotación de equipamiento especial y capacitación al personal médico desarrolla el gobierno de Ecuador para hacer frente a la emergencia sanitaria mundial provocada por la propagación del virus del ébola.
Este programa de control se centra en un estricto control en sus puertos, aeropuertos y pasos fronterizos para detectar posibles ingresos de personas contagiadas con el mortal virus y un riguroso cumplimiento del protocolo de limpieza y desinfección, indicó Pablo Acosta, director de vigilancia epidemiológica del Ministerio de Salud Pública (MSP).
El funcionario indicó que el plan se ejecuta luego de que el pasado 8 de agosto la Organización Mundial de la Salud emitiera la alerta de que el ébola en África occidental es un problema de salud pública de importancia internacional.
El último reporte de la OMS habla de un total de 8.376 casos y 4.024 muertes en los países de mayor riesgo como son Liberia, Guinea, Sierra Leona, entre otros del África Occidental. En Estados Unidos murió un paciente liberiano, mientras dos enfermeras que lo atendieron están contagiadas. España reporta también el contagio de una enfermera.
Acosta explicó que se aplica el plan recomendado por la OMS y que consta de tres escenarios. El primero son los lugares donde se pueden captar casos como son aeropuertos internacionales de Quito y Guayaquil, puertos marítimos y pasos fronterizos. El segundo, es la evacuación del paciente sospechoso mediante ambulancias equipadas para el fin; y el tercer escenario son los hospitales donde se aislará y se asistirá a los posibles pacientes, que en el caso de Quito está definido el hospital Pablo Arturo Suárez, y en Guayaquil el hospital de Infectología.
En los puertos y aeropuertos, desde de hace un mes se activaron los procedimientos operativos con técnicos de la Dirección de Aviación Civil, con las concesionarias y las empresas navieras y aeronáuticas, que tienen la consigna de comunicar al Ministerio de Salud si en un vuelo o crucero se presenta un paciente sospechoso que provenga de los países de alto riesgo (África occidental) para activar los procesos de evacuación.
El personal de Migración también tiene la misión de informar si detecta si un viajero que ha estado en los últimos 21 días (periodo de incubación de la enfermedad) en uno de los países de riesgo pero no presenta síntomas. Se le hará una cartilla para que el MSP pueda hacer el seguimiento al visitante durante su estadía en el territorio nacional.
Mientras, las unidades o dispensario públicos o privados deberán notificar en caso de detecta a un paciente esta deberá notificar al MSP que enviará la ambulancia especial para la evacuación del paciente. Una vez evacuado el afectado viene el proceso de limpieza con instrumentos y desinfectantes recomendados por la OMS y los desechos serán manejados de acuerdo a los protocolos y finalmente incinerados.
Acosta explicó que en el escenario de evacuación, el personal acudirá con los equipos especiales y las ambulancias serán emplasticadas para no dejar expuestos espacios en el vehículo donde puedan quedar algún tipo de fluidos del paciente.
El personal que atenderá estas emergencias es capacitado permanentemente en los procesos de colocación y retiro de las prendas especiales y en desinfección, esto con la finalidad de que al momento de presentarse un evento tenga la suficiente destreza para no permitir otros contagios, como ha ocurrido con las enfermeras de Estados Unidos y España.
En el caso de los hospitales de referencia, Pablo Arturo Suárez y de Infectología, Acosta informó que se están adecuando áreas físicas que serán aisladas del resto de estas dependencias y que estarán a cargo de personal altamente capacitado en técnicas de higiene de manos, limpieza y desinfección hospitalaria, manejo de desechos y tratamiento de cadáveres.
Acosta indicó que en caso de fallecer una persona, se seguirán las recomendaciones de la OMS que dispone no realizar procesos post mortem como autopsias y se incinerará el cadáver para evitar más contagios.
Las pruebas de laboratorio estarán a cargo del Instituto Nacional de Salud Pública e Investigación (Inspi) y serán enviadas a Estados Unidos y en un plazo máximo de 72 horas se tendrán los resultados.
Acosta indicó que al momento se han capacitado a 80 profesionales en hospitales y 250 epidemiólogos, quienes cuentan con los respetivos trajes y equipos especiales. Adicionalmente, el Ministerio de Salud realiza compras de emergencia para adquirir un lote mayor de estos equipos y todos los implementos relacionados con la seguridad sanitaria.
Datos sobre la enfermedad
El ébola es una enfermedad infecciosa viral aguda que produce fiebre hemorrágica, causada por el virus del Ébola, que se describió por primera vez en 1976 por el médico estadounidense David Finkes en África. La tasa de mortalidad es del 90% de los pacientes infectados.
El contagio se da por contacto con un animal infectado (monos, murciélagos, antílopes) y a través del contacto con los fluidos corporales del paciente enfermo. El periodo de incubación en los seres humanos es de hasta 21 días y la transmisión del virus solo se da una vez que se presenten los síntomas.
La sintomatología comienza con fiebre de 38 grados; del séptimo al noveno día se producen fuertes dolores de cabeza y malestar generalizado; al día once se producen hemorragias internas y externas, daño cerebral; y al doce, el colapso de órganos y la muerte en el 90% de los casos.
El virus puede sobrevivir en el semen del paciente hasta siete semanas después de su recuperación clínica y puede ser desactivado mediante la aplicación de calor y desinfección con hipoclorito de sodio y otros potentes desinfectantes.
Según estimaciones de la OMS, para diciembre próximo podrían registrarse entre 5.000 y 10.000 nuevos casos semanales de ébola, en lugar de los 1.000 que actualmente se reportan.
