La estabilidad de 8 años también redujo la pobreza

Rafael-Correa1Los 8 años de gobierno de Rafael Correa se han caracterizado por la ruptura con las viejas estructuras del poder expresadas en la gestión, control y administración de sectores clave de la economía y la política con incidencia en lo social.

En este período el país ha sido testigo de que existen otras formas de relacionarse con el resto del mundo y de dialogar con el poder económico. Pero aquello también reveló a la oposición a través de la desinformación que intentó detener procesos clave para el país difundiendo temores entre la población.

Quizá el primer episodio de una serie de “riesgosas” decisiones advertidas por la oposición fue no renovar el convenio de cooperación en seguridad con EE.UU. y que condujo a la salida de la Base Militar de Manta.

Luego vinieron las críticas a las “amistades peligrosas” del Presidente con países “antiimperialistas”, como Libia, Rusia e Irán, así como su cercanía con los mandatarios Hugo Chávez y Fidel Castro. Bajo esa línea varios analistas temieron el distanciamiento de Ecuador con EE.UU. y su impacto en las relaciones comerciales y líneas de financiamiento. Y con este país han sido saludables todas las relaciones.

A medida que el Gobierno avanzaba, las preocupaciones de la oposición eran mayores. La agenda legislativa, que incluyó, por ejemplo, la Ley de Comunicación, dio lugar a la especulación sobre la prisión deperiodistas y el fin de la libertad de expresión.

En el ámbito social, una reforma tributaria contra las tierras ociosas amenazó, según los detractores del Gobierno, con la estatización de la propiedad privada y la creación desproporcionada de más impuestos para los ecuatorianos.

La inseguridad ciudadana también fue parte del discurso que sostuvo la oposición en este período. (El telégrfo)

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