Bomberos de Quito rescatan con vida a un niño de 12 años en Venezuela

Cinco días después del terremoto que afectó a Venezuela, el equipo de búsqueda y rescate urbano (USAR ECU-01) del Cuerpo de Bomberos de Quito logró rescatar con vida a un niño de 12 años que permanecía atrapado bajo los escombros en el sector de Macuto, estado La Guaira.

El equipo USAR ECU-01 forma parte del contingente ecuatoriano enviado a apoyar las labores internacionales de búsqueda y rescate.

La institución informó que el operativo se realizó en coordinación con el equipo de rescate de República Dominicana. El menor, identificado como Carlos, fue localizado y extraído con vida tras varias horas de labores especializadas.

A través de sus redes sociales, Bomberos Quito destacó que encontrar personas con vida después de varios días del sismo representa un impulso para continuar con las operaciones de búsqueda. «Cada persona rescatada representa una familia que vuelve a tener esperanza y nos dice que vale la pena continuar buscando», señaló la entidad.

Los rescatistas ecuatorianos indicaron que continúan desplegados en las zonas afectadas por el terremoto, con el objetivo de localizar a más sobrevivientes entre los escombros. «Mientras exista una posibilidad, seguiremos buscando», concluyó el Cuerpo de Bomberos de Quito en su mensaje.

En Ecuador las universidades del País convertidas en centros de acopio de donaciones, realizan la clasificación de la ayuda para ser enviada por avión a la zona afectada en el País caribeño. La fuerza aérea tiene listo un avión carguero para transportar las donaciones.

El Gobierno Nacional espera poder enviar a Venezuela un avión diario durante esta semana con la ayuda humanitaria que está recolectando en nueve centros de acopio que instaló desde el domingo 28 de junio en diversas provincias para los damnificados por los terremotos que hasta el momento dejan al menos 1 719 muertos y 5 034 heridos.

El epicentro del sismo más fuerte se situó a unos 300 kilómetros al este de Caracas, en el municipio de Montalbán, estado Carabobo, en la región central de Venezuela. El terremoto tuvo una profundidad de 13,2 kilómetros, por lo que fue clasificado como un sismo superficial, según información del USGS.